Héctor, si algún día llegas a reconocerte en esa foto, espero que consideres el trabajo que me costó tomarla, para que al final todas salieran borrosas. Me llega al pincho el pasado, pero a veces es como un cobertizo en medio de la lluvia o un domingo a media semana después de haber almorzado. Esa fue una de las tardes más divertidas de toda mi vida.
Me llega al pincho el frío, pero igual prefiero el frío que el calor.
- Con qué derecho vienes a llamarme de esa forma -ella le increpó.
- Con el derecho que me dan las putas ganas que tengo de joderte... ¿por qué?
Así se conocieron, tuvieron hijos, en fin, fueron felices.
1 comentario:
Es que el pasado no deja de pasar.
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