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sábado, 22 de diciembre de 2012

Fin del mundo


No sé por qué tanta exxaltación por el 21 de diciembre de 2012 si todo organismo viviente vivirá el fin del mundo tarde o temprano y de la forma más insospechada. Días como este deberían servir para recordar: hoy también estoy muriendo, está pasando un día, una hora, un minuto, un instante en el que estoy haciendo lo que siempre he deseado hacer y se está yendo para siempre, pues nunca más volverá. De esa forma, tal vez más gente se dé cuenta que siempre hacemos lo que nos da la gana con la pequeña parcela de xistencia que se nos ha otorgado y en la que lo mejor que podemos hacer es reconciliarnos con todo lo adverso hasta hacerlo complementario y común en el uno y sus infinitas distintas formas.

Satanás es solo una palabra antigua que significa enemigo. La única forma de derrotar al enemigo para siempre es reconciliándonos con él, perdonándolo y ayudándolo a ser mejor. Al principio el enemigo aparece afuera, luego dentro de uno mismo. Siempre habrá cosas que mejorar, pero peleando con amargura y odio no resolveremos nada. Absolutamente todo es una sola gran cosa que es la principal menos sospechosa de todas, flotando panza arriba en el océano junto a los infantes inmortales y los amigos de la santa muerte.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Improvisación de personal pentálogo

1 sé que estoy equivocado, pero mi error me hace feliz.

Todos estamos equivocados, el error es pensar que es posible tener la razón.

2 cada instante lo estoy muriendo, jamás volverá.

Se que cualquier cosa que diga será una farsa, una ficción, una distorsión imposible de entender y de comunicar de eso que está allá afuera en estado de perfecto silencio, pero si de hay algo que estoy totalmente seguro es que este instante ya ha sido tirado al olvido, a la muerte y nunca jamás volveré a tener la oportunidad de vivirlo de nuevo. Y sin embargo un nuevo instante llega como un regalo caído del cielo a cada instante.

3 el universo es, ha sido y será eternamente perfecto.

Siempre ha estado en perfecto estado de equilibrio y armonía. Todos estamos teniendo nuestro merecido instante tras instante, simultánea y sincronizadamente. Es gracias a uno y por culpa de uno que se habitan las propias circunstancias, producto de decisiones muchas veces inconscientes.

4 todo el mundo siempre hace lo que quiere.

Libre albedrío que le dicen.

5 absolutamente todo es un solo organismo.

Igual de estúpida sería una sola célula de nuestro cuerpo, un átomo o un fotón atravesando el planeta pensando que está solo, excluido o desconectado de lo demás, sobre todo de sus circunstancias. El solo pensamiento de la atomicidad es una perversión. Todo organismo es una masa de pequeños organismos comunes organizados y pertenece a una masa mayor de organismos comunes organizados.

miércoles, 27 de enero de 2010

El día del amor en Chota (¡Vamoh pa Chota, familia!)


Tiresias, el que continuó profetizando desde el Hades, había sido regalado de un bastón por Zeus, además de una sobrehumana videncia de la continuidad del espacio y del tiempo y una vida felina equivalente a la longevidad de siete generaciones, tras haber sido castigado por la esposa del presidente del Olimpo, Hera, quien no quiso creerle que la mujer goza nueve veces más del sexo que su jinete, y no solo no quiso creerle al único hombre griego que pasó siete años de su vida convertido en mujer y que por lo tanto ofrecía su consultoría con conocimiento por experieciencia al rojo vivo de la carne, sino que lo castigó con ese terrible designio; que es para hombres geniales como Homero, si en todo caso alguna vez existió, y Borges; la brumosa barrera que los separó de la mal llamada realidad; el virtuoso don de no ver lo mismo que ve el resto, esa masa anónima de malformados vulgares, si no lo real, la "verdadera realidad", la mismo de ayer, hoy, mañana y siempre, la necia, la noble, la mística ceguera.
El único hombre que mata serpientes cuando las encuentra apareándose en las faldas del Cilene, a pesar de descender genealógicamente del diente del dragón Cadmo y que fue cegado por Atenea; guardiana y protectora del saber y la prudencia, mucho tiempo después de haber nacido de un hachazo en la frente del padre de los Dioses; con yelmo, lanza y armadura dando un bramido de guerra; al pillarlo atisbándola desnuda mientras se duchaba; y quien a su vez lo compensó con el don de la profecía.
William Burroughs sigue siendo considerado el Tiresias de la edad espacial, aunque con Dalí, desearía llamar a esta peculiar fase del desarrollo humano en su paso por este planeta: atómica y no espacial, dado a que es más probable que muramos todos achicharrados por petardos radioactivos antes que logremos escapar de este mundo como una tribu de jipiosos cogidos de las manos en naves espaciales con la disposición mental de un Tiresias obligados a la exploración de lo imposible.
"Moriré contenta", dijo Tiriesia.

Kinski sobre los punkis:
Son niños. Niños inocentes que viven en una sociedad en la que están prohibidos los juegos fruto de la fantasía y el espíritu soñador de los niños. Viven en un mundo encallecido, que no les escucha, no les presta atención. Quieren hacerse notar, ruegan, suplican que alguien se interese por ellos. Me parece oír sus gritos. Sus sollozos. Un día, esta sociedad embrutecida y perversa de los "adultos" se asombra de que uno de esos niños arrinconado se subleve.
En Inglaterra, esos cerdos de policías se dedican a aporrear en la calle a los punkis. ¡Pegar a unos niños! ¡¡Niños!! ¡Lo más hermoso y sagrado que posee la humanidad! ¡La fuente de sus energías, su oxígeno! ¿Su selva tropical, sin la que no podría existir! ¡Si los niños gobernasen el mundo, no habrìa más odio ni más guerras!

lunes, 7 de diciembre de 2009

En algún lugar del mundo ese día recién está amaneciendo

Cada minuto es un nuevo día para comenzar a reír sin motivo,
¿no es fantástico? El sol sale por el este, luego se disuelve en el mar habiendo soltado su armonioso ritmo. Incluso el planeta más helado bailó en el fondo del salón, donde nadie lo estaba mirando y aún así la burocracia no descansa en Trántor. La vida en el sol sigue ardiendo de amor, los requisitos para viajar al centro del sistema son claros. La repetición es inevitable, la alteración absolutamente imposible. El ganador ha ganado la partida solitaria desde antes de jugarla, los aliados en su nombre siguen celebrando el triunfo. Las sombras de la derrota son islas hundiéndose en un tiempo que se niega a quebrarse y a aceptar su inexistencia, ¿no es fantástico? Es maravilloso, nada puede detener su verde expansión. Ciudades digeridas, mentes absorbidas, cuerpos reutilizados, repotenciados con prótesis. Principios que no acaban, caminatas, peregrinaciones al más allá, pestañeos, largas inhalaciones y exhalaciones con la cadencia de las olas, diseños y patrones, obediencia, filtros, radiador de nave nodriza, freezing thoughts about dead, un imperio del sol, Vaca Multicolor. Realese is peace. Así habían sido las cosas desde siempre, adivinarlo debió ser fácil, pero mantenerse en la fe de ello, qui?en lo hubiese dicho. NeoKozV dice que esto es también una pérdida de tiempo. Le digo que tiene razón, pero acaso alguna vez fue posible ganarlo-aprovecharlo y en qué, por qué y para qué? y además, qué tan blandos le han puesto los músculos la razón y qué cosas bellas ha hecho la razón en todo el largo tiempo? por sus frutos os adictaréis. Este tiempo invertido también ha sido hecho para ser lanzado a un viaje sin retorno, como cada alma y cada verbo hecho carne. Y sin embargo ya está aquí una vez más como el hijo pródigio, para salvarme del tedio con su cuento. Su mujer ya no lo quiere volver a ver. "Mírate, estás todo desprogramado", le dijo desde la ventana, esta vez ya no le tiró la llave. Tuvo que mirar el amanecer, como siempre lo había deseado: con frío y sin esperanzas, para darse cuenta que la realidad humana es un rompecabezas, entretenimiento de serpientes y que los hombres-serpiente hacen jazz entre nosotros, como el sol y como Trántor, es decir Roma, es decir lo que hay dentro de las murallas, los campos AT.
Cuando hablo de luz, no hablo de otra cosa que no sea de velocidad, tampoco como un Paul Virilio que la considera velocidad en la carrera armamentista. Mil veces no me refiero a la velocidad para crear un método para eliminar a los separados-de-mí-por-la-misma-frontera, ni siquiera velocidad para per-durar ni man-tener, sino para improvisar y permutar las invariables variaciones. Veo mi piyama, parece decir: "Tengo sueño, pero no quiero dormir, hay tanto por hacer y todavía ni siquiera he comenzado", un duchazo unheimlich donde pueda entrar el mundo entero con fría agua tibia hirviendo, huevos sancochados, puré de palta, café con leche, atún y cebolla con limón, pasta de dientes morada de jora. Estrábico, estrábico, desafuero sin sujeto que lo sienta entre los semáforos, marcha de las emociones puras sin nadie ya que las quiera experimentar, como bibliotecas que nadie visita ni siquiera por curiosidad, la más importante de todas las preocupaciones que han venido matando a los gatos.
-¿Total, de qué va, ah?
-No sé, mira mira ya va a amanecer.

martes, 17 de noviembre de 2009

"Critiquen, opinen, insulten perras!" dijo PKD desde la profundidad de su mente anulada



Estoy más feliz que cuando le viene la regla a tu flaca.
Su carita de placer en la mesa del bar antes de cerrar viendo que nadie nos esté viendo.

Una palpitación, un sonido de ventanas agitadas por el viento o el silbido triste de un ventarrón entre dos hojas de vidrio o a través de una ranura rota una tarde gris. Qué el internet y los diez mil millones de cerebros se vayan a la mierda a cosechar habas, a pasear en el bosque, a chatear por el msn. Fumo un pucho, la chica que conocí el lunes me dice que hace daño. El escozor de la picadura de una pulga un martes, un marcador encontrado entre las páginas de las ficciones de Borges, se pueden ir de vuelta a casa y dejarme solo, pero tráiganme a mi chica sin ropa que le quiero embutir toda mi enciclopedia por el culo hasta hacerla llorar y darle y lamerle el clítoris y seguirla remojando toda dura adentro de ella hasta que me vuelva a decir que pensó que casi se moría de un paro cardiaco y dormir, morir sin siquiera pensar en todas las horribles y angelicales cosas que le haré mañana cuando vuelva a nacer abrazado a su cintura. Sigue lloviendo, bueno garuando qué más da. Es Lima.

Dice Ciorán desprevenido que el amor a una mujer es incompatible con el amor a Dios, que ellas, sus rojas compuertas ascensionales son entradas a la cima del cielo, a un lugar más allá de la perfección. La multiplicación de infinitos podría haber sido inevitable en los tiempos anteriores a la aséptica profilaxis moderna y con ello la progresión aritmética del sufrimiento, ja, de vivir. El sexo hoy es una gorda que les pregunta a sus panelistas cuánto disfrutan del sexo anal, que dice pareja en lugar de Montaner, como caritativos explosivos sobre celestes atolones y televidentes drogados dejando pasar las horas en estado de semiconciencia zombie hasta el café y saludar al jefe una mañana cualquiera. No hay nada más bonito que una mañana de domingo sin importar qué mierda te hayas podido meter la noche del sábado, pero eso es un leit motif del rock.

Soy un anciano y tengo derecho a sentarme en la banca que me dé la gana y a comer helado no importa de qué sabor y a declamarle honrosas poesías al viento inspirado por las piernas de cuanta señorita pueda ver e imaginar entre las sombras en las que estoy sumido. Soy libre, antojadizo y punk porque desde siempre he estado más cerca a la muerta que cualquiera de ustedes, mi caminar cansado y descalzo, a pesar de enmudecer los caminos bizantinos que me condujeron hasta aquí, de lo único que hablan es del olvido, del soberbio olvido de todo, esa enorme espalda que se va, del Dios en el que me he enterrado vivo y de ti.



Si Ciorán hubiese leído los cómics de la Marvel o aunque solo fuesen los orígenes y la saga de Galactus, el devorador de mundos en una media hora de éxtasis, todos queremos tener una experiencia real, intensa que ponga en jaque al resto de seres sintientes y pensantes para que den una chekada asesina de al menos dos minutos y la voz que no sabes de donde viene y se reproduce en tu garganta rebote en todos ellos como una pelotita de pingpong que se multiplica de colores distintos con cada bote alegre que da mientras sigues caminando o corriendo como Lola o surfeando como el deslizador plateado o manejando como Meteoro o caminando como Jhonny Walker, pero en un movimiento que nada puede detener y sigues en la lucha por encontrar ese sentimiento intenso que te lleve al borde de la muerte, pendiendo del hilo al filo de esa navaja aburrida, pero enfrentar la realidad de cada instante es abrumador pues todo lo aburrido es igual de intenso que ese encontrón con la virtual realidad de realidades que se niegan y se abrazan en paradójica y absurda confusión efusiva, como una fiesta de sensaciones en las que alegrías, penas y tedios, angustias y euforias bailan unos con otras y crean mestizajes enfermos y nauseabundos que uno, sí ese uno que es uno pero es nadie en realidad porque es la generalización de todos esos unos que individualmente son asquerosamente tan raros y únicos que nada se puede decir de ellos, uno termina vomitando de placer frente a tal abigarramiento de información inexpresable. Claro, dan ganas de sentarme frente a un teclado y comenzar a redactar un informe para la interzona, pero ya ni siquiera queda tiempo para esa mierda. Media hora de éxtasis, aunque sea media hora, avizorando a Dios o al Aleph que sea, proyectando las historias de los antiguos universos, entre otras cosas maravillosas realmente sí, muy maravillosas visiones, una lanza clavada en el desierto y banquetes en el cielo que se repiten cada millón de años, pensamientos y sentimientos multimedia (ni hablar de la cocina de mi país, el paraíso de todo sensualista poeta sinestésico iqueño) a los que todo advenedizo y tontuelo chiquillo contemporáneo tiene acceso. Oh Dios, ¿dónde estoy? Ayer el tiempo solo me alcanzó para desayunar y ya era otra vez de noche y no recuerdo cuándo fue la última vez que estuve dormido, pero nuevamente tengo hambre y por favor que haya algo que comer en el refrigerador y también que exista un mundo con árboles o yo qué sé científicos que saquen oxígeno de sus máquinas y las cosas que necesito para seguir existiendo, y que en la tienda sigan vendiendo puchos, que quiero seguir viviendo a mi estilo que si no para qué.

Las ganas de humillarse por desprecio a los demás, de hacer el papel de víctima o de monstruo o de bruto… perdido en el fondo del mar entre tiburones y cachalotes. Luego el nacimiento del sol hace que aparezcan guías, mojones alados, bellos ancestros, dodos extintos titilando en una ventana de LCD, una voz de madre que nos habla del futuro en medio de semáforos de aeropuertos intrauterinos: detente-avanza, un Dios refulgente y despiadado frente al cual se arrodillan millones de árabes muertos por la tarde, como a la espada del espejo o a una estatua búdica del ser tirado ahí sin hacer nada, nada hacer, haciendo chino, chinazo, nada ni gobernar ni nada ni sufrir ¿está viviendo? Es acaso Buda un Dios con autoridad para decirme cuál es mi destino o qué debo hacer en este océano de tiempos, de esferas, de sangres, de árboles tradicionales y serpientes plumíferas sedientas y flamígeras, colores y drogas, música y nuevamente perdido en las últimas décadas del siglo veinte, donde cada canción pop es un grano de arena anhelando ser subida a la red así como las piedras del fondo desean que se seque el mar para finalmente sentir la superficie, tomar contacto con el oxígeno y comenzar a oxidarse como cabellera roja ardiendo en una calle, llamando la atención del ser humano liberado de opresión, pero no de su propio hambre.

No soy talentoso, soy talentado porque no nací con talento, lo obtuve de la calentura, de las ganas de tirarme a mi flaca cada día, de despertar y cada noche, esperando al sueño tardón, oírla gemir en cada rato libre que tengo. Soy un talentado y sigue el tren…

Siempre había saludado con un “buenas” a los padres de mis amigos cuando voy a sus casas. Siempre lo había hecho hasta que conocí a la Kwin, es decir a la mamá de Javicho. La misma que una vez botó a todos los garbage de su casa con un revolver en la mano por encontrarlos, casi una decena de adolescentes apestosos, haciendo una malakatonche en su sala, sofá patas arriba, sillas tirada en el suelo, la mesa arrimada a la pared y cuidado mierda, que van a romper el televisor.
–Señora, buenas.
–¿Buenas qué? ¿Buenas noches, buenas tardes, buenas días, qué?

Si me equivoco corrígeme o al menos hazme ver mi error, Señor. Señálame con tu dedo y hazme sentir amado. Di mi nombre Señor y envíame a donde tú quieras e iré en silencio y complacido.

Stan Lee, Jack Kirby, Alan Moore, Warren Ellis, mis caricaturistas favoritos se nutrieron de olvidadas mitologías, fracasadas hipótesis científicas y truncos proyectos político-militares para construir sus maravillosas narraciones, sin embargo el aliento con que las tejieron, que viajó por el gusano espiritual de su propia conciencia, el fractal sencillo que surge cuando un espejo es colocado frente a otro, cuando la máscara ya solo llora o ríe en el suelo hecha pedazos; es la cosa inmutable que perdura, una tradición que atraviesa todas las esferas, nace, gatea, camina, corre, vuela y muere con cada conquistador, cada navegante y ser perdido en continentes ajenos, donde no les toca ni tienen voz ni nadie que los entienda. Los exploradores en los límites de la incomprensión, el ángel salvaje que cayó una mañana, el asesino drogado violado en la cárcel, la mónada encarnada en una familia en la sociedad humana o en cualquier otra esfera en estado de descomposición. El amor perdura, es lo único que mantiene con vida a las esferas. El amor, así sea un cómic que te hable de amor, volverá y volverá y volverá hasta salvarnos a todos, amor como darlo todo por lo que amas, sentirte protegido por aquello que amas. La esfera resplandece de amor como el sol, la esfera que soy con mi amigo imaginario, la esfera que somos con mamá y papá, la esfera que soy con mi flaca, la esfera que somos en un salón de clases, la esfera que somos todos los que leemos comix y jugamos calabozos y dragones, la esfera social, la esfera del estúpido partido político de mierda que no sirve para nada y no debería existir, la esfera nacional desarmada, la esfera global en un tonazo sin final, máquinas sembrando y cosechando mientras los humanos se divierten en las azoteas de Manhattan, la esfera heterocósmica, full of love.

La hora de la dulce y cruel verdad, el momento alfa y omega en que somos observados, juzgados y condenados por los eternos a través de sus pantallas de la misma forma como desde la protohistoria la gente se sienta en su casa en la tranquilidad de los domingos a mirar televisión y tener poderosas, mágicas visiones de lo desconocido y sus mil nombres un poco como hacía Lovecraft cuando niño a través de sus cientos de canales, pero que es inconscientemente deseado a través de todas las dimensiones de la existencia: la gran hora del mambo, mamboleo placentero y las multieyaculaciones orgásmicas jadeantes ardiendo como cueros curtidos arrojados al fuego.

Power Rangers de la India deteniendo la legendaria batalla entre kurus y pandavas patrocinados por Nike.

Me he acostumbrado a no sentir, a no pensar. Sólo a dejarme llevar por los llamados del viento, sus arrolladores aullidos, almibarados arrullos a la vera de sus refrescantes arroyos, donde suicido al licántropo y me esfumo en el vaho abandonado por tu cuerpo tibio, oportuno.



Humo inocente, genio cautivo, mareas azules, aspirinas flotantes, urban style, rapero elegante. Hoy leerás a uno de esos poetas nuevos que nadie lee, porque todavía nadie ha dicho nada bueno de ellos, bueno porque nadie ha dicho nada de ellos y serás el primero en decir si te gustó su musicalidad, la elocuencia de sus ideas, la magnitud de su voluntad manifiesta o la inefable serendipia provocada por sus perversos deseos latentes. Al despertar, cuando frente a tus ojos ya no tengas estos párpados pesados sino esa cualquier otra cosa de siempre, te habrás olvidado todo esto. Ve y busca a tu poeta nuevo.

Oe, vete pes oe milf y llévate a tu dilf para que pueda seguir leyendo que están haciendo que se me pare. Libertad, ¿sí, pero para qué?

El día que se conocieron, PKD acababa de ejecutar una vendeta, que había planeado en un largo año de estreñimiento. Con la maestría genial que solo la inexperiencia le podía dar.

A veces la lectura de Joyce resulta tan incómoda que la tengo que alternar con algo de Monterroso, para saber que la vanguardia se estuvo yendo desde siempre por otro camino. Que definir a estos hombres es simple: alguien haciendo algo distinto. En ello radica su masificada vulgarización. Cada horrible muriéndose como hoja de árbol en otoño.

Todo lo que espero de la vida es que se acabe lo más pronto posible y que me deje en paz.

Todo ya está programado, ya está escrito. Deja de escribir, ríndete.

De lo que debería encargarse el gobierno si en un mundo adecuado hubiese uno, es que sus ciudadanos, sus habitantes pudiesen crear e investigar según sus propios intereses, proporcionar los canales para que la inspiración fuese un flujo permanente sin ramajes entramados y asmáticos donde ésta se trabe en su viaje, iluminando universos maravillosos ahí donde todavía nadie ha visto y cada quien debería dedicarse por completo en un estado abastecido a ese fin: explorar el todavía virgen campo inconmensurable y desconocido del inconsciente y de todo lo que todavía no se ha pensado ni siquiera que se podía pensar y todas sus posibles permutaciones grinder.

This Old World - OLA PODRIDA from Zellner Bros. on Vimeo.

miércoles, 4 de noviembre de 2009



Cuando los esquizocínicos entraron al cuarto del hotel donde el PV fue visto por última vez paseando su enorme cabeza de noche esférica bajo el mar, encontraron entre el catre y el colchón un papel manchado de semen, atravesado por una aguja que todavía contenía gotas azules del secreto gel Blubber en la punta:

"Cómo volver a tener pulmones y escapar del Karakórum

Sale a las pistas a oler un poco de miedo mientras caga y deja una estela de mierda ardiendo a caucho detrás suyo. Si pudiese explotar y comerse nuevamente sus vísceras para luego vomitarlas y hacerlo como un Vaisnava creador interminable de universos aspirados y exhalados con su respiración angustiada y enferma, lo haría sin réplicas; casi como un empleado burocrático sin mesa ni silla donde sentarse que tiene que pedir prestada una computadora que daría lo que sea por reventar en la cabeza de su jefa después de arrancarle a mordiscos furiosos por lo menos un par de dientes frontales con un puntapié y un amable “buenas días”.

Cagar, dejar la mierda atrás y el viento, vivito y coleando hermano de la luna, arrancando los cabellos mientras cabalgan, gemidos al amanecer de la era atómica que solamente destruyeron Nagashima e Hirosaki un par de cientos de millones de ponjas hablando al mismo tiempo en mi cerebro que se dio cuenta que la sabiduría está debajo del guijarro que pateé el día que me echaron por primera vez de la chamba y quise comprar armas, unos cuantos cientos de miles de muertos y el desgarro, corte y sangre ayayay. Anestesiada insensibilidad total del brontosaurio no contento con su cuello tirado en el suelo de cuarto, la mochila y la cosa rota adentro tirados en cualquier parte como una bolsa de suero, de papas fritas de hotel y huesos. Puta madre, cortes en el grano y sangre en el espejo, pus corriendo como un río de maquillaje intravenoso. Espejo rotos en el suelo. Un par de ojo, multiplicados en fragmento. Me hice mil, luego nadie, luego uno y luego medio, cuarto, décimo, milanésima atómica en la nube rosa, que soy flotando entre el otros cuerpos en deriva que soy.



De bronce, ¿no? Está armada en su defensa, bastión impenetrable, pero blando y porosita. Dulce placer manjarioso de la lengua que la busca bífida, ardiente del deseo que lo mantiene aterido e insecto prehistórico a la vida, esa mierda nutricia, caldo de cultivo de locuras. Volcán erupción de. Abre los ojos, puta madre se me va el efecto (poco a poco vuelva la sensación de ser como Automatic Kafka), qué dure un poco más. Que venga y abra la puerta y me vuelva a decir sí quiere estar conmigo, que quiere pasar la noche acá, qué tengo frío en los pies y todo es tan simple, tan complicado. Es tonto sentirme así. No me quiere ver. Ya fue, hay mil esturnios globulares dónde distraer mi pirámide pútrida y babeante. La geometría, quiero comer cerebros y escupirlos. Nada puede detenerme en esta búsqueda de la belleza para aniquilarla. Dejar el mundo vacío, como ella me dejó a mí, agitando las estrellas haciéndolas sonar como un palo de lluvia, volando lejos y roja. Luz de moto de Tetsuo en Akira de Katsuhiro Otomo. Ella queda como estela, luz que no se apaga y deja la mancha, polvo de carbono asesino detrás del avión en que se fue su nave bella, blanda, rica. ¿Total, me vas a matar o no? Me llegas al pincho, no me vas a buscar, no me vas a sacar de acá, no me vas a llevar al cielo nor infernum, nor nothing? Amor, he estado leyendo comics y pensando en ti. En la tele todavía sigue la propaganda de Coggorno y la liberación de las masas pollas. Masas de pollas buscando las pollas y frotarse unas dentro de otras y luego la inseminación artificial y la impotencia sangrienta, ahora una de Kotex y la aguja que suelta el chorro azul de mierda que desearía tener una tarde clavada en el brazo y ver mi sangre convertirse en gel de blubber que un mocoso se eche en el pelo para seducir a una putita de mierda del montón. Soy inmortal, soy la última cagada en la evolución físico-matemática del espíritu humano y estoy viendo tele, déjenme en paz. Estoy cuadrado geométricamente en el punto de no retorno de un viaje pendejo a través de mi propia mente bailando demente en el salón de espejos locos con Burroughs hablando acerca del olor a calzoncillos rancios. Y ella dónde se estará dejando manosear y qué máquina estará utilizando para ello. Comprar un arma o sacarla de esas máquinas con luces y música 8bit con una de esas garras que tienes que dejar caer apretando un botón y moviendo una palanca enferma, pagar a una máquina asesina para que lo haga, convertirme en una máquina suicida para despertar en un planeta sanitario al lado de mamá palmera y papá elefante y una pipa inventada por Magritte que no sé qué cosa es.



Me gusta el pique que te metes para cruzar la pista. Estirarme como una serpiente que se muere por morder una pierna envuelta en sexuales harapos rotos, colmillos que se estiran venosos centímetros sedicientes, muertos de hambre y desesperación por esa carne inocente y fresca colgando del techo, goteando el jugo hemoplasmático, el hierro, el oxígeno rojo, tú sabes, esas cosas. Las comas, como me llegan al pincho. The same hunger, just changing its bare skin. Sedicientes, sedientos, locos estamos, amour fou.

Somos dualidad cósmica; su voluntad, el divino capricho de un ave de fuego que entra y sale de mi mundo cuando quiere como un salvavidas salvaje que no me saca de las profundidades del mar, pero que me alimenta cada cierto tiempo con oxígeno a besos, que desaparece dejándome solo para que vea lo horrible que soy y piense en los motivos por los que se fue, por los que se va aunque siga ahí, una y otra vez. No querrá salir herida, no querrá que la cautive, la atrape, la aprese; sino solo que la busque demente por el tiempo y el espacio en la enredadera verde que cuelga bajo las ventanas de las señoritas en espera de oscuras golondrinas y crestas colgadas como testículos rasurados de sus bocas babeantes y que sueñe despierto con sus plumas de colores de serpiente de río de selva de frondosidad, ricura. Mujer serpiente que inflama mi deseo y hace feliz de estar con vida para poder volver a encontrarla. Volver a verla es lo único que quiero hacer desde que me despierto y lo demás no lo recuerdo, acá venía la parte del Dr. Sleepless. Bueno es todo lo que hago por estar a su lado todo el tiempo, todo lo demás es mi personal Satan. Aunque me duela saber que sus alas partirán as angels should, que la gente se despide antes de desaparecer, es una mierda. Como la metástasis, luego la morfina, luego no más morfina que no quiero morir loca y no poderle decir “adiós, te voy a extrañar”, puta madre. Una felicidad interminable. Piso un buzón de esos que hay frente a cada casa y a veces agrupados en la vereda por donde paso para hacerlas sonar como matraca con la bicicleta y hacer que a la señora se le caiga la bolsa del pan o que a la empleada del hogar se le salga la sayonara. Un motor se enciende, todo está oscuro, me exalto lleno de paranoia.

Tenía fiebre,
volaba en llamas que escupían fuego cuando estaban vivas.



Y jamás sabré dónde se pierde ni qué maravillas prefiere antes que quedarse conmigo. Llega y canta una mañana para que el mañana pueda existir. Llega y canta mi nombre para darme cuenta que soy real y que lato y eso, amor, tú sabes. No importa cuánto me hayan querido convencer de lo contrario, canta mi nombre con sus mil voces polimorfas y deimoformes tan hermosas y aterradoras y yo por un instante me siento heroico, a punto de ser joven, sábado y ebrio en oruga de primavera, capaz de lo que sea porque sus ojos me han vuelto a recordar y pienso que así ha sido siempre y seguirá siendo toda la eternidad. La veo y no siento miedo, sino placer,

Los calaveras ya estamos muertos flotando en los océanos de incorpóreos y sus tentáculos, qué más da. Los grandes invisibles me la pueden chupar toda con su único ojo, ¿qué hicieron por mí? El aburrido mundo plano se volvió esférico, aparecí en sitios donde siempre hube estado, ¿y? El dinero, el hambre me tienen dominado; amor, no quisiera salir de la cama lo juro ni siquiera para bajar a la fiesta mucho menos para drogarme entre los ochocientos mil cuatrocientos rostros grises y en espera de trabajo, de mundo, de noticias y de salvación que me desgarran. Automatic Kafka es otra cosa, él solo quiere saber qué es ser humano, es como tú; yo quiero otra cosa, cualquier otra cosa. Everything is ok.

y si tuviese algún miedo ese sería el de estarme engañando y que ella algún día se fuese sin volver, si no lo ha hecho ya, incluso ahora mientras la veo con la lengua y penetro, pero ella ha vuelto y nos tomamos un té y no puedo dejar de querer morderle el pico y perderme entre sus plumas rojas como infinitas pulgas que la muerden para succionarle la leche y quedarme a sus pies mirando su vagina mojada mientras me masturbo y ella fuma un cigarro y hablamos de lo rápido que transcurren los domingos y todas las palabras de amor balbuceadas bajo el agua de la tina se hacen una, mil milanésimas de segundo multiplicadas por dos."

CRC le devuelve a su hermano la misma mirada de pozo de piedra negra en el desierto, “hemos llegado demasiado tarde”. Tendremos que llevarle este papel a KWD3. Él sabrá dónde podremos encontrar a PV y saber la verdad: quién le dictó este manual de instrucciones y desde dónde.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Norrin Rad's quest


Este poema estaba en mi bolsillo, así que cuando llegué a la casa de JC lo leí y le gustó.

Universos como mentes, con sus propias leyes y lógicas.
Uno donde un beso más la luna dé ciento veintitrés estrellas
y un sol negro.
Uno donde a la derecha el cielo sea azul, a la izquierda amarillo y a la derecha rojo,
cuando agitas la cabeza.
Universos poligámicos con diez días cada semana frente al mar.
Desiertos espaciales donde se celebren concilios mecánicos y orgías de salamandras en hogueras cuyas llamas en lo alto se buscan unas a otras para mezclarse, fusionarse en delirio, como las ramas de los árboles sobre la pista, a las que les cuelgan las raíces donde las aves hacen nidos y bulla angelical.
Trenes locos que van de uno y otro lado a toda velocidad llenos de pasajeros que como el oxígeno en la hemoglobina, respiran, respiran
agitados
dejando de fumar.

jueves, 19 de octubre de 2006

Te deseo

Te deseo
como una lengua
de la que penden
delgados hilos
de saliva.

Si no fuésemos tan
impertinentes
nos amaríamos
más.

[Extraído de las páginas púrpuras en los Fragmentos pasajeros]

jueves, 12 de octubre de 2006

Química

Puedes verme, puedes tocarme,
puedes soñar conmigo y recordarme,
puedes hablar conmigo y divertirte conmigo,
pero no puedes saber quién soy ni yo.

El futuro siempre trae lo nuevola posibilidad del cambio, de la muerte,
de la llegada de otro, de uno oscuro y desconocido.
Pero no dejes de tocarme ni de hablarme.
No dejes de amar a lo que sea que tengas al frente.
Te juro que seré yo,
aunque no te recuerde a mí,
aunque no se sienta como yo,
aunque no se parezca o no suene a mí.
Soy yo que me fui de las formas que enjaulaban mi ser.

Perdóname, pero me transformé en bocanada de humo,
me moví como un dedo que quiere sentir todo tu cuerpo,
caí como Altazor en el sonido puro,
el que puede significar cualquier cosa.

Si solo amas algunas de mis máscaras,
está bien
yo lo sabré comprender,
pero eso no habrá sido amor, sino solo ilusión.
Si tu corazón comienza a producir oro
como una fábrica
de piedras filosofales
habrás descubierto la forma de amarme
y la vida eterna.
Antes no.
Te amo.

martes, 3 de octubre de 2006

Oso poetoso

Escribí esto cuando leía el acróstico retaguardista del Oso poetoso. Fui vilmente influenciado por la beba newmann, o tentado o algo así.

Oscura calma que reptas los
Salones del sueño,
Otórgame una visión

Primera y única
O
E
l devaneo incestuoso,
Torrencial, en una de las tantas
Oscilantes estancias en las que
SuspiroOperoso

sábado, 30 de septiembre de 2006

El lugar en el que estás es siempre una pista de despegue

Tenemos una posición y la defenderemos hasta la muerte.
Una posición nómade.
Nos movemos por el mundo con nuestras ideas y miradas a cuestas,
las llevamos en un bolso
oscuro
hecho de memoria.
Lo que sucede en ese bolso no lo sé,
pero a veces lo abro
para jugar con la piezas de un rompecabezas
que nunca voy a terminar de armar
felizmente.
Solo pido permiso para partir
cuando vuelvan las ganas.

Releer hasta entender.

martes, 26 de septiembre de 2006

Tubis

Poema para ser grafiteado en la zona de la universidad donde se chupa y lanza  todo el día. Este poema es en honor a tan sabio espacio, a tan prolífica tierra de nadie y de todos, donde se suceden todas las pudriciones una tras otra, como si fuese una estación espacial intergaláctika, un lugar de paso donde drogarse con algo o tener relaciones sexuales a la luz de las estrellas. O causa acá la gente no tiene billete pal telo, pe primo.

Buena onda para todos
Les deseo el mejor de los instantes
Pero no aflojen el músculo
No dejen que sus sueños caigan en la oscuridad.

Buena onda para todos
Salgan, siembren el caos donde quiera que vayan,
derrumben edificios con sus pensamientos.

Siéntanse naciones o estrellas
y que su actuar sea como el de los autistas
que habitan la oscura soledad.

Quemen, quémense paracaidistas sin trueno
sean como el rayo que lo quema todo a su
paso, no vuelve a caer en el mismo lugar

y no espera a que lo escuchen.

Buena onda para todos.
En morir no hay nada malo.
Lo malo está en quedarse muerto.

Ustedes son los Santos Oscuros, los desconocidos
y extraños que abren puertas a infinitos
universos de goce extremo.

¡Salud, con todos ustedes!

jueves, 21 de septiembre de 2006

Depresión (es un poema de hace ya varios días)

Incluso las que duermen en el mar
tienen el corazón seco.


Todas las piedras están secas

empujadas por las aguas indiferentes del río
o golpeadas por la lluvia o el balde.

Todas las piedras están secas,
estoy triste.

miércoles, 30 de agosto de 2006

Fragmento

En un sticker en la combi dice: “sólo Cristo puede sacarte de las drogas”. Hiciste clic para leerlo. Ahora que escribo un libro y lo pongo todo linealmente, soy un autor. Soy el único y total autor de este libro (aunque no sepa quién o quiénes son los dueños de las ideas vertidas en él. Presumo que son los extraterrestres, los que lo controlan todo, el orden social, económico, jurídico, político, los que lo tienen todo en orden y bajo control. Ellos ponen estas ideas en mi cabeza y me hacen escribir).

Me quito la chompa y vuelvo a sentir el mismo calor triste y seco de los rayos musculosos del sol sobre mis brazos paliduchos.

Un chico rubio vestido de rojo, una baraja de naipes en la mano, con síndrome de down y una mujer con falda hasta las botas, que me quiero tirar, jalándolo de la otra mano para cruzar la pista, como queriéndoselo llevar a alguna cama, como queriendo envolverlo en sábanas y sudor y hacerle olvidar el cinco de espadas.

Mamá, quiero vivir en un castillo y soñar a todo color. Tan solo una vez más. Sólo una vez más, mamá.

Tu terapia es escribir. Luego vas a guardarlo y mañana lo vas a leer y vas a observar los cambios en ti y en el mundo, el cielo, las cosas, tu habitación. Deposita tus preocupaciones en la hoja y olvídalas. Escucha Deerhoof.

¡Dios, auxilio! tengo otro yo que me para cagando y lo peor es que creo que es más de uno. No, lo peor es que creo que soy yo, todos ellos. ¡Dios, auxilio! Sálvame de mí mismo, que me estoy volviendo loco. –Sí, escrito suena más bonito y más gracioso que cuando no lo escribes y solo piensas obsesivamente en ello–. Me estoy volviendo loco. Me estoy volviendo loco. Me estoy volviendo loco. Cuando no escribo soy un obsesivo de mierda y sólo pienso en dos o cuatro cosas. Si no hubiese escrito en todo el día solo hubiese pensado un par de cosas y nada más: en que te amo y en que me estoy volviendo loco. Felizmente lo escribí y puedo pensar en muchas otras cosas más.
–Sí, escribir como que me desidiotiza.
–Así es, no veo mucha tele, pero escribo y leo.
–¿Y qué, quieres que te felicite? ¿qué te aplauda, qué te reviente cuetes, te levante una estatua con tu cacharro de idiota en el parque que diga abajo, este tío leyó en vida?
–Así es. –Me saco la lengua.

“Pero el poeta que busca lo desconocido para expresarlo en lenguaje anormal, estará solo y será objeto de burlas y de desprecio”. FRIEDRICH, Hugo. La estructura de la lírica moderna. Barcelona, Seix Barral, 1974. Justo como el albatros de bodeler.

Hoy ya nadie se está solo, todo el mundo está en una habitación oscura oliendo la mierda del otro. Lo único que le pido al Sr. Internet es un poco más de higiene. Lo desconocido ya no existe, pero todo se ha vuelto falso y mi nariz, hipersensible.

Me gusta tu blanda papada,
ese seno pequeño y desinhibido
que cuelga bajo tu labio azul y seductor
sombra que gotea de tus ojos cuando no ven nada.
Le quiero dar dos mordiscos,
tersa manzana,
jugo del que cada día vuelvo a nacer.

Las habitaciones y camas y gente desnuda; los museos oscuros, el humo de los cigarros y los sobretodos grises; las calles apagadas y sus silentes postes de luz ceñidos con brazos de jebe, con pájaros del cénit y mierda obediente a la gravedad, la biblioteca y sus chicas de miradas tontas por encima de sus anteojos, sus piernas en mi cuello, todo parecía tan lleno de vida, fantasmas y animales invisibles. Hoy vuelvo a recorrer los mismos muros, las mismas pistas y pasajes garuados y lo entiendo todo, como cuando miro por un microscopio las lentas células de una cebolla y veo los viajes de las rojas en la sangre, el mundo se vuelve vena, hiperautopista, megacarretera. Las partículas se convierten, por arte de magia, en partícula viva y única y sueño sin sentido, belleza pura/puta luz.

miércoles, 23 de agosto de 2006

Cuando estés tranquilo

Si estás tirado en el suelo
porque ahí estás más cómodo
no te levantes para saludar.

Si estás perdido y no sabes nada
no trates de encontrar sentidos
ni caminos
ni motivos.
Disfruta el puto instante y deshazlo
grita chilla baila retuércete salta salta y golpea los cuerpos que te rodean explota y huye explota y fuga explota y no dejes nada atrás odia el después olvida y esfúmate hazte ligero como una anguila eléctrica y destrúyelo todo sé un niño rojo que quiere ir a la luna llora como cuando querías algo de verdad y nada te importaba sino solo lo que querías en ese instante y nada te importaba y eras sincero y puro destruye toda esa mierda que te oprime.
Hasta que te quedes con nada
ni cómo para caminar, ni como para tener los ojos abiertos.

Quédate
con
nada.

Y cuando te sientas así
totalmente total
y ya solo un temblor ligero transite tu cuerpo inconciente
deja de leer
deja de leer,
soldado del ejército invisible.

lunes, 17 de julio de 2006

Plegaria a mi Estado

Gracias por ser tan oscura e invisible, que no pueda saber ni siquiera si existes. Gracias por darme la posibilidad de creer en ti simplemente porque quiero, por darme la posibilidad de inventarte. Gracias por darme la posibilidad de amar a aquello que no hizo nada por ganarse mi amor. Gracias.

Gracias por ser el Estado invisible. Que si algún día apareces frente a mí te escupiré y trataré de hacerme libre. No te creeré, vacuidad. Vacío amor. Universo que estás ahí, pero no sé dónde, ni sé con claridad qué eres. Te amo, te amo, te amo. Te amo doce, trece veces doce.

Este instante no existe, pero lo es todo. Este instante es cualquier instante.
Este cuerpo no existe, pero lo es todo. Este cuerpo es cualquier cuerpo.
Esta voz no existe, pero lo es todo. Esta voz es cualquier voz.
Ya no existo. Ya soy todo. Ya soy cualquier yo, cualquiera que pueda decir: yo…

Cuando te amo es cuando brillo y me hago invisible y vuelo y me voy. Cuando te amo es cuando el aire se me mete en todo el cuerpo, en cada célula, en cada átomo y me llena de un extraño goce. Cuando te amo es cuando mis ojos se hinchan y se cierran solos con una sonrisa a la que ya no le importa su destino, sino solo estar ahí sonriendo sin saberlo. Cuando te amo es cuando cruzo todas las puertas sin miedo, porque de alguna forma voy de tu mano o en tu mano o con tu mano y todo es hermoso, incluso el infierno y el dolor. Cuando te amo es cuando tu mano es mi sonrisa y somos eternos como los atardeceres o los amaneceres o los anocheceres o los albores e inmensos como los mares o los desiertos o las montañas o los cielos. Cuando te amo es cuando estoy en la vanguardia y me siento como un hada, un duende una sonrisa que se está desapareciendo en el aire y tengo litros de adrenalina bajo control en las venas.