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sábado, 22 de diciembre de 2012

Fin del mundo


No sé por qué tanta exxaltación por el 21 de diciembre de 2012 si todo organismo viviente vivirá el fin del mundo tarde o temprano y de la forma más insospechada. Días como este deberían servir para recordar: hoy también estoy muriendo, está pasando un día, una hora, un minuto, un instante en el que estoy haciendo lo que siempre he deseado hacer y se está yendo para siempre, pues nunca más volverá. De esa forma, tal vez más gente se dé cuenta que siempre hacemos lo que nos da la gana con la pequeña parcela de xistencia que se nos ha otorgado y en la que lo mejor que podemos hacer es reconciliarnos con todo lo adverso hasta hacerlo complementario y común en el uno y sus infinitas distintas formas.

Satanás es solo una palabra antigua que significa enemigo. La única forma de derrotar al enemigo para siempre es reconciliándonos con él, perdonándolo y ayudándolo a ser mejor. Al principio el enemigo aparece afuera, luego dentro de uno mismo. Siempre habrá cosas que mejorar, pero peleando con amargura y odio no resolveremos nada. Absolutamente todo es una sola gran cosa que es la principal menos sospechosa de todas, flotando panza arriba en el océano junto a los infantes inmortales y los amigos de la santa muerte.

martes, 17 de noviembre de 2009

"Critiquen, opinen, insulten perras!" dijo PKD desde la profundidad de su mente anulada



Estoy más feliz que cuando le viene la regla a tu flaca.
Su carita de placer en la mesa del bar antes de cerrar viendo que nadie nos esté viendo.

Una palpitación, un sonido de ventanas agitadas por el viento o el silbido triste de un ventarrón entre dos hojas de vidrio o a través de una ranura rota una tarde gris. Qué el internet y los diez mil millones de cerebros se vayan a la mierda a cosechar habas, a pasear en el bosque, a chatear por el msn. Fumo un pucho, la chica que conocí el lunes me dice que hace daño. El escozor de la picadura de una pulga un martes, un marcador encontrado entre las páginas de las ficciones de Borges, se pueden ir de vuelta a casa y dejarme solo, pero tráiganme a mi chica sin ropa que le quiero embutir toda mi enciclopedia por el culo hasta hacerla llorar y darle y lamerle el clítoris y seguirla remojando toda dura adentro de ella hasta que me vuelva a decir que pensó que casi se moría de un paro cardiaco y dormir, morir sin siquiera pensar en todas las horribles y angelicales cosas que le haré mañana cuando vuelva a nacer abrazado a su cintura. Sigue lloviendo, bueno garuando qué más da. Es Lima.

Dice Ciorán desprevenido que el amor a una mujer es incompatible con el amor a Dios, que ellas, sus rojas compuertas ascensionales son entradas a la cima del cielo, a un lugar más allá de la perfección. La multiplicación de infinitos podría haber sido inevitable en los tiempos anteriores a la aséptica profilaxis moderna y con ello la progresión aritmética del sufrimiento, ja, de vivir. El sexo hoy es una gorda que les pregunta a sus panelistas cuánto disfrutan del sexo anal, que dice pareja en lugar de Montaner, como caritativos explosivos sobre celestes atolones y televidentes drogados dejando pasar las horas en estado de semiconciencia zombie hasta el café y saludar al jefe una mañana cualquiera. No hay nada más bonito que una mañana de domingo sin importar qué mierda te hayas podido meter la noche del sábado, pero eso es un leit motif del rock.

Soy un anciano y tengo derecho a sentarme en la banca que me dé la gana y a comer helado no importa de qué sabor y a declamarle honrosas poesías al viento inspirado por las piernas de cuanta señorita pueda ver e imaginar entre las sombras en las que estoy sumido. Soy libre, antojadizo y punk porque desde siempre he estado más cerca a la muerta que cualquiera de ustedes, mi caminar cansado y descalzo, a pesar de enmudecer los caminos bizantinos que me condujeron hasta aquí, de lo único que hablan es del olvido, del soberbio olvido de todo, esa enorme espalda que se va, del Dios en el que me he enterrado vivo y de ti.



Si Ciorán hubiese leído los cómics de la Marvel o aunque solo fuesen los orígenes y la saga de Galactus, el devorador de mundos en una media hora de éxtasis, todos queremos tener una experiencia real, intensa que ponga en jaque al resto de seres sintientes y pensantes para que den una chekada asesina de al menos dos minutos y la voz que no sabes de donde viene y se reproduce en tu garganta rebote en todos ellos como una pelotita de pingpong que se multiplica de colores distintos con cada bote alegre que da mientras sigues caminando o corriendo como Lola o surfeando como el deslizador plateado o manejando como Meteoro o caminando como Jhonny Walker, pero en un movimiento que nada puede detener y sigues en la lucha por encontrar ese sentimiento intenso que te lleve al borde de la muerte, pendiendo del hilo al filo de esa navaja aburrida, pero enfrentar la realidad de cada instante es abrumador pues todo lo aburrido es igual de intenso que ese encontrón con la virtual realidad de realidades que se niegan y se abrazan en paradójica y absurda confusión efusiva, como una fiesta de sensaciones en las que alegrías, penas y tedios, angustias y euforias bailan unos con otras y crean mestizajes enfermos y nauseabundos que uno, sí ese uno que es uno pero es nadie en realidad porque es la generalización de todos esos unos que individualmente son asquerosamente tan raros y únicos que nada se puede decir de ellos, uno termina vomitando de placer frente a tal abigarramiento de información inexpresable. Claro, dan ganas de sentarme frente a un teclado y comenzar a redactar un informe para la interzona, pero ya ni siquiera queda tiempo para esa mierda. Media hora de éxtasis, aunque sea media hora, avizorando a Dios o al Aleph que sea, proyectando las historias de los antiguos universos, entre otras cosas maravillosas realmente sí, muy maravillosas visiones, una lanza clavada en el desierto y banquetes en el cielo que se repiten cada millón de años, pensamientos y sentimientos multimedia (ni hablar de la cocina de mi país, el paraíso de todo sensualista poeta sinestésico iqueño) a los que todo advenedizo y tontuelo chiquillo contemporáneo tiene acceso. Oh Dios, ¿dónde estoy? Ayer el tiempo solo me alcanzó para desayunar y ya era otra vez de noche y no recuerdo cuándo fue la última vez que estuve dormido, pero nuevamente tengo hambre y por favor que haya algo que comer en el refrigerador y también que exista un mundo con árboles o yo qué sé científicos que saquen oxígeno de sus máquinas y las cosas que necesito para seguir existiendo, y que en la tienda sigan vendiendo puchos, que quiero seguir viviendo a mi estilo que si no para qué.

Las ganas de humillarse por desprecio a los demás, de hacer el papel de víctima o de monstruo o de bruto… perdido en el fondo del mar entre tiburones y cachalotes. Luego el nacimiento del sol hace que aparezcan guías, mojones alados, bellos ancestros, dodos extintos titilando en una ventana de LCD, una voz de madre que nos habla del futuro en medio de semáforos de aeropuertos intrauterinos: detente-avanza, un Dios refulgente y despiadado frente al cual se arrodillan millones de árabes muertos por la tarde, como a la espada del espejo o a una estatua búdica del ser tirado ahí sin hacer nada, nada hacer, haciendo chino, chinazo, nada ni gobernar ni nada ni sufrir ¿está viviendo? Es acaso Buda un Dios con autoridad para decirme cuál es mi destino o qué debo hacer en este océano de tiempos, de esferas, de sangres, de árboles tradicionales y serpientes plumíferas sedientas y flamígeras, colores y drogas, música y nuevamente perdido en las últimas décadas del siglo veinte, donde cada canción pop es un grano de arena anhelando ser subida a la red así como las piedras del fondo desean que se seque el mar para finalmente sentir la superficie, tomar contacto con el oxígeno y comenzar a oxidarse como cabellera roja ardiendo en una calle, llamando la atención del ser humano liberado de opresión, pero no de su propio hambre.

No soy talentoso, soy talentado porque no nací con talento, lo obtuve de la calentura, de las ganas de tirarme a mi flaca cada día, de despertar y cada noche, esperando al sueño tardón, oírla gemir en cada rato libre que tengo. Soy un talentado y sigue el tren…

Siempre había saludado con un “buenas” a los padres de mis amigos cuando voy a sus casas. Siempre lo había hecho hasta que conocí a la Kwin, es decir a la mamá de Javicho. La misma que una vez botó a todos los garbage de su casa con un revolver en la mano por encontrarlos, casi una decena de adolescentes apestosos, haciendo una malakatonche en su sala, sofá patas arriba, sillas tirada en el suelo, la mesa arrimada a la pared y cuidado mierda, que van a romper el televisor.
–Señora, buenas.
–¿Buenas qué? ¿Buenas noches, buenas tardes, buenas días, qué?

Si me equivoco corrígeme o al menos hazme ver mi error, Señor. Señálame con tu dedo y hazme sentir amado. Di mi nombre Señor y envíame a donde tú quieras e iré en silencio y complacido.

Stan Lee, Jack Kirby, Alan Moore, Warren Ellis, mis caricaturistas favoritos se nutrieron de olvidadas mitologías, fracasadas hipótesis científicas y truncos proyectos político-militares para construir sus maravillosas narraciones, sin embargo el aliento con que las tejieron, que viajó por el gusano espiritual de su propia conciencia, el fractal sencillo que surge cuando un espejo es colocado frente a otro, cuando la máscara ya solo llora o ríe en el suelo hecha pedazos; es la cosa inmutable que perdura, una tradición que atraviesa todas las esferas, nace, gatea, camina, corre, vuela y muere con cada conquistador, cada navegante y ser perdido en continentes ajenos, donde no les toca ni tienen voz ni nadie que los entienda. Los exploradores en los límites de la incomprensión, el ángel salvaje que cayó una mañana, el asesino drogado violado en la cárcel, la mónada encarnada en una familia en la sociedad humana o en cualquier otra esfera en estado de descomposición. El amor perdura, es lo único que mantiene con vida a las esferas. El amor, así sea un cómic que te hable de amor, volverá y volverá y volverá hasta salvarnos a todos, amor como darlo todo por lo que amas, sentirte protegido por aquello que amas. La esfera resplandece de amor como el sol, la esfera que soy con mi amigo imaginario, la esfera que somos con mamá y papá, la esfera que soy con mi flaca, la esfera que somos en un salón de clases, la esfera que somos todos los que leemos comix y jugamos calabozos y dragones, la esfera social, la esfera del estúpido partido político de mierda que no sirve para nada y no debería existir, la esfera nacional desarmada, la esfera global en un tonazo sin final, máquinas sembrando y cosechando mientras los humanos se divierten en las azoteas de Manhattan, la esfera heterocósmica, full of love.

La hora de la dulce y cruel verdad, el momento alfa y omega en que somos observados, juzgados y condenados por los eternos a través de sus pantallas de la misma forma como desde la protohistoria la gente se sienta en su casa en la tranquilidad de los domingos a mirar televisión y tener poderosas, mágicas visiones de lo desconocido y sus mil nombres un poco como hacía Lovecraft cuando niño a través de sus cientos de canales, pero que es inconscientemente deseado a través de todas las dimensiones de la existencia: la gran hora del mambo, mamboleo placentero y las multieyaculaciones orgásmicas jadeantes ardiendo como cueros curtidos arrojados al fuego.

Power Rangers de la India deteniendo la legendaria batalla entre kurus y pandavas patrocinados por Nike.

Me he acostumbrado a no sentir, a no pensar. Sólo a dejarme llevar por los llamados del viento, sus arrolladores aullidos, almibarados arrullos a la vera de sus refrescantes arroyos, donde suicido al licántropo y me esfumo en el vaho abandonado por tu cuerpo tibio, oportuno.



Humo inocente, genio cautivo, mareas azules, aspirinas flotantes, urban style, rapero elegante. Hoy leerás a uno de esos poetas nuevos que nadie lee, porque todavía nadie ha dicho nada bueno de ellos, bueno porque nadie ha dicho nada de ellos y serás el primero en decir si te gustó su musicalidad, la elocuencia de sus ideas, la magnitud de su voluntad manifiesta o la inefable serendipia provocada por sus perversos deseos latentes. Al despertar, cuando frente a tus ojos ya no tengas estos párpados pesados sino esa cualquier otra cosa de siempre, te habrás olvidado todo esto. Ve y busca a tu poeta nuevo.

Oe, vete pes oe milf y llévate a tu dilf para que pueda seguir leyendo que están haciendo que se me pare. Libertad, ¿sí, pero para qué?

El día que se conocieron, PKD acababa de ejecutar una vendeta, que había planeado en un largo año de estreñimiento. Con la maestría genial que solo la inexperiencia le podía dar.

A veces la lectura de Joyce resulta tan incómoda que la tengo que alternar con algo de Monterroso, para saber que la vanguardia se estuvo yendo desde siempre por otro camino. Que definir a estos hombres es simple: alguien haciendo algo distinto. En ello radica su masificada vulgarización. Cada horrible muriéndose como hoja de árbol en otoño.

Todo lo que espero de la vida es que se acabe lo más pronto posible y que me deje en paz.

Todo ya está programado, ya está escrito. Deja de escribir, ríndete.

De lo que debería encargarse el gobierno si en un mundo adecuado hubiese uno, es que sus ciudadanos, sus habitantes pudiesen crear e investigar según sus propios intereses, proporcionar los canales para que la inspiración fuese un flujo permanente sin ramajes entramados y asmáticos donde ésta se trabe en su viaje, iluminando universos maravillosos ahí donde todavía nadie ha visto y cada quien debería dedicarse por completo en un estado abastecido a ese fin: explorar el todavía virgen campo inconmensurable y desconocido del inconsciente y de todo lo que todavía no se ha pensado ni siquiera que se podía pensar y todas sus posibles permutaciones grinder.

This Old World - OLA PODRIDA from Zellner Bros. on Vimeo.

martes, 16 de junio de 2009

Subí y me inyecté las enfermas flautas de amanecer de Ramadán

Esta es la historia de un chico que fue criado como un ruso en medio del 3er mundo antes de la segunda guerra. En Ecuador lo llamaban el duro y estaba al comienzo de una larga fila de entes que habían llegado a este planeta para destruirlo.

Por favor detén esta terrible guerra nuclear en mi cabeza.

Dónde podría encontrar al resto de estrellas de la constelación del dictador. ¿África? África no existe loco, esos negros pronto van a estar todos muertos si es que los white thrash no los utilizan antes como ratas de laboratorio.

Puta, nada, ayer estaba asado y escribí esto.
1.- Soy un jodido humano.
2.- Quiero expresarme ¿me entiendes?
3.- No sé exactamente qué.
4.- Lo estoy haciendo a la perfexión, humano de mierdea.
5.- ¿Por qué tengo que pensar por ti? Arréglate solo.
6.- Mira y aprende, bastardo.

Y lo único que quiero es que esta payasada o se acabe de una buena vez o no se acabe nunca porque soy como la computadora a la que le gustaban los ceros y los unos y todo va bien, como el plan que habíamos trazado en ese sueño.

Ser banana. Y kamita es mi postre.

Flaca, no todo en esta vida es sexo
También están el canal 7
Y los sentimientos
Y esas cosas.

¿Un nombre, un cuerpo, una mente, un mundo, un dios, para qué sirven todas esas cosas abandonadas siglos atrás?

Será acaso para esperar a que vuelvas con tu cara de boba a decir que me amas.
Para encerrarme en una máquina y poder escribir finalmente un poema para tirar todos tus discos por la ventana y rompas el stereo y te pongas a llorar para que mi madre tenga a alguien a quien llamar para que el dolor me haga desear poner las cosas en orden una vez más y aspirar mi cuarto
para tener algo que olvidar, algo que ocultar, algo que temer y algo de lo cual huir mientras los chiquillos siguen en la calle intentando el oli desde hace un puto ruidoso lustro y ahora todavía están ahí pero con un ron y un par de chicas con anteojos oscuros y pantys que no paran de hablar.
Ojalá el siglo veinte no hubiese comenzado nunca.
Estaremos en algún sitio del nunca concluido tren eléctrico metiéndole cualquier cosa para ver si pone y qué tal pone y rogando tener algo de qué hablar esta vez y no irnos de frente
Amén

Sin cortes ni edición ni sangre pero angustia.

Como un rostro de cera reditiéndose o un hombre elástico que se rompe pero no derrama nada al fin y al cabo.

Un video de uno de los grupos principalmente menos sospechosos de los 80’s


Uno de los futures principales menos sospechosos


Me dio risa


Esto lo vi hace tiempo en la jato de JC


Éstas están entre mis canciones favoritas




…










martes, 5 de mayo de 2009

Comunicado del gobierno

Raw action, less tears


Video de los últimos días del dr. zaius del 2000 con gente de la ira de dios, metástasis y boomerang.
Hoy puse el casset que fue escupido por un tacho de basura que patié empinchado por haber perdido mis puchos en san isidro y sucedió lo impensado, en la casetera del radio de mi baño encontré un caset que grabamos el 2005 en el que jc coge la guitarra necia y en medio de la canción se va con la grabadora al baño a mear y luego vuelve y seguimos en el mismo rif hiper necio y yo en la teba y un lado comienza con todos diciendo: "quiero un mundo", "quiero un mundo" "quiero un mundo". "En el que no tenga que dejar de masturbarme cada vez que mi vieja entra a mi cuarto", de psicoanálisis una mierda, una vez me explicaron qué podía significar eso, pero no me acuerdo. El caso es que el caset que me encontré el jueves no tenía nada grabado así que me bañé escuchando ese ruido de caset que no tiene nada grabado, pero era un caset viejo, con cintaskoch en los huequitos del lomo. Así que primero alguien le grabó algo que no quería borrar y luego le pusieron las cintas para poder borrarlo y arrojarlo a la basura y que yo lo encuentre.
Esa vieja cinta sigue sobre el tanque del water de mi baño. Ese día fui a escuchar a los shaolines del amor y terminé escuchando el theremyn de veronik, estuvo paja, me gusta ir a la casa del auxilio.

El próximo tono debería llamarse:
1) keep the feeling underground (yo digo)
o 2) wankers in love (muk dice)

¿Cómo debería llamarse el siguiente tono?

domingo, 26 de abril de 2009

Vampiro mutilado sediento de ternura


El 30 moldearé.

En el universo olvidado del que viene fue olvidado por sus padres y su novia, y por sus hijos y hermanos. Olvidó, lo olvidó. Y de pronto un día cayó aquí frente a una piedra inerte. Abre los ojos y está siendo perseguido por los perros blancos con espumarajos, y sentado como una momia al frente del ayuntamiento, esperando a que caiga la tarde y en el salón de baile una mujer tropieza mientras corre y luego se arrastra por el suelo hasta desaparecer detrás de la cortina carmesí. Del otro lado de la ventana, la luna llena y tranquila le canta una canción de cuna a quienes celebran la navidad en la tierra dentro de sus tipis. Un asteroide vagabundea durante unos cuantos millones de años sin encontrar luz a su alrededor y los peces abisales tienen mandíbulas enormes y pequeñas bacterias de tamaño humano las habitan como caries con fogatas plateadas. Esferas de colores, luego bicicleta, luego verano, luego as, luego reina, luego Sandra, luego verde, luego viernes, luego ciudad presa de la lluvia de fuego y los ancianos barbados con cabezas cónicas comparando distancias, épocas y jaulas. ¿Cuánto de todo esto es solo ausencia de control? ¿Y para qué? Nonsense es la palabra que escribió en la orilla, luego se arrancó el dedo pulgar del pie, lo arrojaste como un muymuy y fin de la historia mi cabeza no ha encontrado un planeta donde echar neuronas a volar. Así que el monje zen se viste de gris y luce una cabeza pelada. ¿Qué más hay?
Enamórate, me digo. Miro a todos lados, me siento como un lagarto en la granja estroboscópica. Miro antes de cruzar la pista. Recuerdos despreciables me caen como plumas en la cabeza, dando un par de vueltas antes de volver a desaparecer en la nuca de mi olvido. Paso horas, a veces días enteros hablando con alguien que no puedo recordar y siempre vuelve a suceder. No me pidan lo imposible. Sorteé todas las hélices y sigo en una pieza. No entiendo nada, los colores me distraen y deleitan con sus novedosas formas y texturas y música. De cualquier forma toda esta diversión es un desierto. No quiero acostarme con nadie. Ojalá todos los humanos estuviesen muertos y me dejaran en la entrada con un perro, un gato y una tortuga. Muero de hambre, no sé a dónde ir a esta hora con esta flojera. Tengo tanta hambre que me comería a todas tus mascotas. Y después a mí mismo. Estoy muriendo de hambre y sueño y no quiero dormir, tampoco ir a la cocina. Tengo frío, no quiero salir de la cama. Mañana no quiero ir a trabajar. No quiero ver a nadie. Cada vez que marco todos los números de tu teléfono, cosa que por cierto me toma como dos horas, cuelgo después de la primera timbrada; pero cuando el viernes vienes y me pides que te vuelva a decir que te amo, te respondo que otro día para que me odie el anochecer de Moloch. La misma mierda, sucediendo una y otra y otra vez. Pero qué puedo hacer yo además de respirar, yo que lo he olvidado todo y juego a buscarte en cada piedra, en cada roca despreciable, en cada cosa nada que ver, en cada uno de los motivos por los cuales estoy quedándome solo. La próxima vez que te vea, te voy penetrar. Te besaré. La próxima vez que vaya a solas contigo, te voy a morder encima del vello púbico y debajo del ombligo. Te mordisquearé y te pediré que no digas nada. Que estoy aburrido y harto y me pondré a llorar. Te pediré que por favor nos suicides a los dos y que volvamos a comenzar todo de nuevo, porque estás tirada hecha pedazos. Y yo me imagino que también. No sé cómo volverás a ser una y perfecta. Y no esto de ella, esto de aquello, lo de la otra vez, esto de esa foto, este gesto que nunca más volví a ver y un cúmulo de detalles perfectos en un golem monstruoso y nunca formado ni sincronizado. Te amo, vuelve y sálvame. Te amo, vuelve por este loco que círculo tras círculo descubre nuevas cosas y aún así sigue necesitando de ti con la misma desesperación y con cada vez mayor urgencia en su deambular invisible por las esferas.


Otro domingo yolatenguero... ya otro día se yolatengueará mejor.

domingo, 29 de marzo de 2009

Qué no se diga que no soy feminista

Las perritas la llevan con roche.

Puse aphex twin, para ver qué nuevo había de richard d. james tirado por ahí en el youtube y descubrí este video de cylob:


Luego no sé cómo caí en el naked blog campaign y viendo gringos calateándose frente a su compu con ganas de ser jipis encontré los ojos azules, verdes, amarillos, rojos, violetas, naranjas, marrones.


Y luego el de esta tía que está realmente buena por donde sea que se le vean las tetas.


Los encargados de la conspiración más importante son aquellos que pueden sumergirse en su propio subconsciente y alterar el inconsciente de la masa: los drogadictos, los publicistas, los creadores de comix, los músicos y en general todos aquellos que no le temen a la total ebriedad de existir un día cualquiera. Qué se yo, los árboles, los perros y las nubes. Los edificios son los seres más heroicos del mundo, junto con los ventiladores.

El nuevo mundo ordenado (New Ordered World) es algo totalmente nuevo y desconocido. Buscaba algo realmente oscuro. Pero pasadas las murallas que separan a uno y otro mundo lo que veo es inaudito. Nadie nunca vio esto, es increíble. Ni japoneses, ni ingleses ni gringos es simplemente inimaginable. La realidad supera a la ficción.

Eres tú. akira, el señor de los anillos, star wars, matrix, todas las historias hablando del mismo ser solitario.

Solo puedo decir en medio del ruido que todavía hoy atormenta nuestros sentidos que lo humano es el universo. Que el universo es un cuerpo humano, con órganos, voz y mente. Fractales, gritos enfermos de las voces claman por un poco de aire en el subsuelo. La vida en el universo es como el sentido de todo discurso. Sabes bien en el fondo que solo hay uno, aunque tu mente abierta y todo eso te quiera hacer creer que son infinitos. De hecho son infinitos, como son infinitos los átomos y la cantidad de galaxias, la cantidad de chinos sumados a los japoneses y sus brazos y piernas y sus perros y gatos; pero el universo sigue siendo uno, un único vínculo con cada chino, cholo y chato del planeta.

Qué es lo humano que tanto nos importa, cada una de las letras del alfabeto. Las piezas de un rompecabezas infinito, del que cada ser humano es una parte importante y bien encajada, pero dispersa, boca abajo algunos no sabemos que color tienen. Rompecabezas sin bordes, esférico, perfecto. Una jaula de lenguaje cuya llave has perdido y que solo recobras al despertar y darte cuenta que lo único real es el presente y que aquí está todo, no hay más.

A lo humano parece quedarle muy poco tiempo también. Si nos ponemos griegos u occidentales o adoptamos cualquier postura cargada de prejuicios idiotas. Lo humano es lo que tienes, a menos que seas un caballo o un helecho o un pelo o un tentáculo. Es la posibilidad de reconocerte como el Señor del Universo, a lo que solo se puede acceder con la humildad de quien no puede evitar tal posición, ya sea por furia, agotamiento o martirio.

¿Qué hay después de lo humano? Podría ser una buena pregunta, después de dejar inconclusa la pregunta anterior acerca de lo humano. Cada humano debe responder a esa pregunta de una forma distinta. La posthumanidad es el texto formado por todas esas letras imposibles de indexar.

El fin del mundo comenzará con un concurso en el youtube que eliminará el límite entre lo erótico y lo pornográfico. En un arranque por ganar dinero, millones de robots que en masa pulieron sus cuerpos en el gimnasio se filmarán desnudas a ver quién obtiene la mayor cantidad de votos y la mayor cantidad de vistas para el beneplácito del Dios Pajero, anarkowanker. En los sitios en los que haga calor irán desnudas por la calle. Nadie podrá decirles nada y será la moda de turno, que demostrará cuánto se quiere a sí misma cada una, cuánto tiempo ha pasado en el gimnasio, lo disciplinada que es, infinitos etc. idiotas.

Bisexualidad o mejor dicho pansexualidad, drogas cada vez mejor elaboradas genéticamente, música cada día más sexual. Ya nadie querrá salir de las fiestas.

El primer hombre del mundo que descubrió el amor fue un dinosaurio,
me dijo un niño muerto en Gaza.
Cuando me tiré a dormir con ganas solamente de no despertar jamás.

Y en mi sueño había una radio prendida
que enseñaba con canciones a cómo enamorarse,
pero cada vez que la apagaba seguía sonando,
con sus odiosas canciones de siglo veinte.

Entonces decidí despertar y ver videos en youtube
durante otros dos mil años.
Pero ay los niños se siguieron muriendo bombardeados
y yo no quería volver a salir vivo de mi cuarto.

Conectaba la guitarra, me masturbaba, ya no sabía qué hacer,
esperando a la baby de turno
mientras el televisor hablaba a mis espaldas
y el timbre volvía a sonar.

domingo, 15 de marzo de 2009

Perro onironauta

Todo el mundo está en otro lado. Sé que para muchos este video es bien yala, pero para otros que ya lo han visto más de 50 veces sigue siendo nolaza. La primera vez que lo vi no pude dejar de reírme en todo el día. Más de 6 millones de vistas en cinco días... no jodan.
Sleepwalking Dog!

De este perro que ataca a su propia pierna pensando que le quitará su hueso, me habló Krapp en el sanguchón y plop lo encontré.


Perros wevones, igual los quiero.

jueves, 20 de julio de 2006

Las aventuras del hombre neurotransmisor presenta: EL PARQUE

Thom York se pone leeeento. Yo me pongo leeeeeentttttooooo. Mi computadora se pone leeeeennnnnttttttttttaaaaaaaaaaaaaaa. Como cuando ya no hay nada nuevo qué hacer, andas cansado incluso para abrir el refrigerador, nada bueno hay en la tele, todos han salido al supermercado, tus vecinos se fueron de viaje, está oscureciendo y nadie te ha pasado la voz.

Salí a fumar un cigarro al parque. Y en el parque además de temblar en mis sayonaras y short, observé que todos sacan a sus perros en una especie de caminata apresurada en la que el perro de rato en rato quiere correr, le mira la cara al dueño, muerde por ahí una planta, ladra, pero trotando a la misma velocidad que el humanos que se ejercita para estar saludable o tonificar los muslos o delinear la figura o segregar hormonas de la felicidad al cerebro. Una potona lo tenía sin correa, entonces pasó y mordió mi zapato. Pero y también dos señoras caminaban como aquellos que han interiorizado tanto el mundo que no saben nada y son completamente sabios debido a eso. Y sus perros se miraron. Pero ellas, las dos viejas digo, seguían perdidas cada una en su propio carruaje tirado por caballos de arena blanca, inmóviles. Así que los perros se olfateaban el ano, casi sueltos, pekineses chuscos y viejos con los ojos estrábicos y la lengua colgante entre los dientitos chuecos . Y yo me regocijaba en la contemplación de tal maravilla. La noche, la luna, el amor y de nuevo el perro de la culona que quería jugar conmigo.

"Ésta es mi oportunidad de conocerla", me dije. "Coni, Coni, Coni, deja de molestar al señor, ven, vamos a la casa ya". Entonces cogí al labrador tetudo de los mofletes y me tiré al suelo para que me mordiera, el cigarro se escurrió de entre mis dedos, mientras largos hilos de baba se plastificaban como lagunillas en mi ropa impregnándola de olor a chizito y pasto seco se adhería a mi pelo y al del perro. No, no te vayas. Le quise quitar el collar al perro y ponérmelo e ir corriendo, jugando con una botella de plástico entre los mandíbulas y tirarme en sus piernas hasta destrozarle el pantalón del buzo que le apretujaba las piernas. Pero solté sin entender cuando ella me golpeó con la cadena y comenzó a gritar.

Saliendo del parque miré una babosa desintestinada que retozaba alegre y aplastada por una bota en la vereda. ¡Mira, qué bien! este insecto ahora sabe qué se siente ser yo. ¡Toma, jaja gózalo! Prendí otro cigarro, no me imagino el momento en que abra la puerta del refrigerador y saque la leche y coma las galletas una por una. Ya quiero tocar mi guitarra y hacer un montonón de bulla. Ya quiero que amanezca de nuevo y se me pase todo para volver a irme de viaje: porque estoy de vacaciones. Soy feliz, mi cuerpo está completamente irrigado de dopamina.