lunes, 8 de mayo de 2006

Banksy, yo te amo (desde que tenía 4 años)

Sí ya sé que sueno a apología a Brian Jonestown Massacre y a su David Bowie, I love you (since I was six), pero váyanse al carajo, no se me ocurre otra cosa.



Ayer salí y pinté las calles con la esperanza de que un millón trecientas cuarentaiocho mil seiscientas treintaicinco personas leyeran lo que escribí. Pero no importa si una o dos no lo leen, es decir tú y tu amiguit@ a los que no les importa lo que haga. De todas formas por la Javier Prado pasan un montón de carros y gente que no tiene nada que hacer mas que ir a trabajar o a estudiar o a hacer alguna otra cosa aburrida e inútil que a un jefe se le ocurra imponer en nombre del imperio y que obedecen porque son necesitamos el encuentro interfacial entre el sobrino y el tío abuelo.

Y toda esa gente-basura que habita esta ciudad conmigo va a leerlo y me va a obedecer a mí. ¿No es maravilloso? ¡Qué alegría, felizmente en la ciudad la gente no tiene cerebro porque se pasan todo el día viendo televisión y quejándose de sus miserables vidas sin hacer nada por cambiar! ¡Qué bien!

6 comentarios:

_=nadieZpecial=_ dijo...

he visto muchos puntos y unos monumentos dignos de destrucción...

vamos por ellos ;)

las madrugadas nos pertenecen.

Odio Positivo dijo...

...ei men me hubiese enkantado ke pusieras en tu blog tamboen la frase pz, i saber ke es lo ke realmente quieres, saludos desde ikitoz!!

:: Agnes de Rodriguez :: dijo...

Las pintas que en la calle se transcriben, son las pintas que no tendrán significado valioso a menos que se encuentren en un libro 5 estrellas: algo caro y muy bien prostituido. (es claro que lo anterior cabe sólo para la estúpida gente que pasará por tu pinta los 365 días del año en algún carro/ por sus mismos pies y jamás se percatará de lo que se esconde detrás de tus letras...)

Supongo que poco te importará eso. También supongo que poco te importará ver tu palabra borrada algún día, porque Javier Prado detesta que le transgredan un poco la imagen: le gusta ser de color pálido y tener sus mensajes optimistas, así se puede uno maquinizar sin reparo alguno.

Pero talvez alguien lo pueda leer alguna vez y detenerse un poco por el simple gusto de quedarse parado. Talvez hasta cambie de pie al dar un nuevo paso y disponerse a seguir avanzando...
Ojalá no lo hayas desviado, al igual que a las monjitas, al camino de la alegría.

portentum dijo...

siempre es bueno leer estupideces, es un buen ejercicio para estar/ser conciente que vivo entre humanos tan patéticos; pero solo leer a saltos porque la soberbia del patético puede ser peligrosa.es divertida la gente arrogante con su imbecilidad crónica.es como entrar a ver un partido de futbol entre downs, no juegan nada pero es divertido verlos como no aciertan en el arco...

_=nadieZpecial=_ dijo...

Opino lo mismo que porteum, es divertido leer estupideces. Lo que si no me queda claro es: si leer “estupideces” es para divertirse simplemente o para intentar hallar en ellas algo digno de desprecio y así sentirse un peldaño más alto de aquellos que escriben
esas “estupideces”, sin suponer siquiera, inteligentemente, que aquellos chicos feos que escriben estupideces ya se aburrieron de divagar en pensamientos seudo analíticos, reflexivos y “muy bien” estructurados en los que otros imbéciles crónicos divagan como niños entusiasmados en busca de algo que ni ellos mismos comprenden…

Personalmente, creo que es más divertido leer a personas que siguen en el mismo lodazal de mierda humana devorando libros, investigando autores, y soñando con ideales sin hacer nada más por la vida más que echar más mierda a la mierda…

Supongo que los imbéciles que buscan aportar algo “positivo” a este mundo tan aburrido seguirán pensando que estar en una cancha de fútbol pateando la pelota de un lado a otro tiene sentido y jamás comprenderán la belleza de lo absurdo y de dejarse arrastrar por el hermoso sonido del caos…

Nota:

Este post fue patrocinado por “ultra-post modernismo”, la marca de papel higiénico que hay en su cerebro. Gracias

El NeuroTransmisor dijo...

yo soy el que pintó: sean buenos aménse y perdónense en la javier prado, cerca de aviación!!! yujuuuuui!!!