viernes, 11 de agosto de 2006

La soledad y la indiferencia

Sólo he leído los primeros párrafos de este artículo (esa artículo ya no existe pero dejo éste que más o menos va por la misma senda). Y pienso lo mismo. Cada vez nos fragmentan más y más. Cada vez es más difícil ser un humano común, dentro de una comunidad.
Cada vez es más difícil acercarse a otros, porque diferencias abismales e irreconciliables nos alejan. Los únicos puentes que nos podríamos tender están hechos de palabras y se llaman diálogo. Pero, al parecer en las calles, nadie quiere oírle nada a nadie, ni siquiera expresar una ficción, mucho menos alguna verdad sincera. Sino que todos andan temerosos de un lado a otro viendo en esos ojos a un posible terrorista y en los edificios un montón de piedras que pueden salir volando de un momento a otro para clavarse en sus cabezas. Les hacen pensar que todo es peligroso, salir a la calle, hablar con extraños, caminar de noche, consumir drogas, hacer el ridículo, lanzarse a realizar sus sueños. El miedo atormenta las calles de las superpoblaciones, como jaulas en las que encierra a sus hijos más queridos. A esos que habían nacido para engrandecerla, para florecer o simplemente para estar ahí, gozando.
La ciudad podría ser el cielo, pero sus células están demasiado enfermas como para sentirlo así.
¡Es una lástima, por eso debemos destruir/quemar!



3 comentarios:

pilotoautomatico dijo...

Oe, estas quemado. Jaaa, pero ta chevere tu articulo. Me sorprende tu lucidez mental que contrasta con la destruccion cerebral que habita tu interior. Para vivr hay que hacerlo al limite y destruirse, sin dolor no hay vida que valga la pena, algo asi creo que tan bien pienso trato de ser concecuente con ello. Haremos de los bolgs los mas populares de tod el condado..ijaaaaaaa

_=nadieZpecial=_ dijo...

Sucede eso, sí, y no culpo a nadie más que a mi mismo. ¿Es qué a ti no te da asco salir a la calle y mirar a toda esa multitud de mierda caminar como si fueran a terminar en un lugar metoso y en realidad sabes que se van a un lugar mierdoso?. "Lugar". Sí, "lugar" porqué es un estado de ser mas que un lugar.

Sería hermoso reventar burbujas, y lo he echo muchas veces, pero a veces el asco gana. Y qizás es un error.

En lo que si estoy de acuerdo es en que debemos destruir, quemar. La ciudad, nuestros cerebros, el ciberespacio también.

Rezaré por tí =)

:: Agnes de Rodriguez :: dijo...

Yo leí todo el artículo, porque reconozco mi poca fe en artículos que busquen el verdadero “bienestar” humano. Mucho menos creo en aquellos que se lancen a ofrecer verdaderas críticas constructivas, porque eso es falaz.

Y precisamente, yendo hacia el contenido de la falacia, yo encuentro que el artículo, como gran parte de aquellos que se quejan de una sociedad que separa, quita posibilidades, inculca miedo, aliena, etc, etc, lo hacen, no basados en un verdadero sentimiento de hermandad, sino en demanda de carencias personales e individuales. Precisamente esta carencia, esta necesidad por su remedio, por su relleno, hace que busquemos de otros que también las tengan, para así tener más de un testigo de la tragedia, más de una víctima, más de un necesitado.

Es mucho más urgente dar de comer a miles de hambrientos que a un indigente sucio y callado, que sólo sabe levantar la mano mientras los pies que observa, cabeza al suelo, permiten escuchar y oler sus pasos indiferentes, secos.

Si no viviésemos aislados no habría nada que compartir. Las iniciativas, los proyectos, los anhelos, las dudas y alegrías, los sueños...todos ellos nacen a partir de la necesidad de algo, la búsqueda por conseguirlos. Teniéndolos con nosotros, acaso pensaríamos en compartir? Es que acaso nos importaría, siquiera, vivir?
Un optimista dice que siempre hay razones para vivir, y claro, si se tienes “todo”, eso mismo motivará para ir más allá del todo: siempre se querrá algo más. Si no sólo quedaría el deseo de morir, y he allí un nuevo deseo, un deseo culminativo. Pero a nadie le gusta morir. Y al que le gusta, al que le gusta morir no le queda más que vivir mucho para ir inflando sus ganas.

Se proponen siempre reformas sociales. Jamás hubo una reforma personal. Siempre se buscará unir voces cuando nisiquiera se es consciente de lo que realmente se busca. Lo único que se sabe es que no se quiere estar así (pero no que “no queremos”)

Las sociedades se han individualizado como parte del devenir, y puede dolernos mucho (talvez no) pero me parece completamente incongruente proponer bibliotecas y lugares de ocio para mantener contenta a las gentes, para unirlas.... es otra estrategia de poder. Yo creo que las voces de hoy sólo buscan acrecentar sus cárceles, tener una más limpia letrina y un par menos de barrotes para sacar un poco más la cara y poder aspirar un poco más de aire. Si te meten un par de compañeros a la celda, mejor. Y si te meten un par de putas, ya nunca se querrá salir.

La obsesión por condenar el “negar y olvidar” a los “menos favorecidos” nace a partir de la sensibilidad social, sin embargo, esta nace cuando la sociedad no nos puede servir a nivel individual tal y como es. Y hablo de sociedad porque sólo se buscan nuevas formas de división de trabajo, cuando, deconstruir esa premisa y buscar nuevas formas de ser a partir de uno mismo, y de ahí hacia el resto (que talvez ya no sea “sólo el resto”) puede guardar una nueva y hermosa llave hacia muchas puertas...hacia ninguna.

La gente no teme, la gente odia. Y yo creo que temen precisamente al odio que engendran, mas no al otro.

Destruir y quemar, eso podría ser hermoso. Pero yo no puedo sentir lástima por eso. Sólo miedo...sólo miedo porque odio. Porque odio decir esto, porque odiaría haberlo callado.