lunes, 1 de diciembre de 2008

PETP 4 (la saga de los brothers cósmicos)



¿Hasta cuándo estaré triste?
Hasta que se hayan acabado las guerras libradas en cada cerebro. Hasta que todos sean uno que pueda sonreír el tiempo que le dé la gana y flotar en todas las piscinas tomando una taza de té.

¿Cuándo se podrá filosofar con alegría?
Cuando la palabra sea solo eso que mueve las hojas de las palmas y lleva de ida y vuelta el mar hasta tus pies. Cuando en cada esquina haya una fiesta y otra más al cerrar los ojos hasta el día siguiente, en el planeta siguiente.

Hasta ese día, el de la disolución final, que bien podría ser hoy, no se podrán escribir nada más que tristes tratados filosóficos como este.

Nietzsche, Heidegger, Derrida, Vattimo, Lyotard, etc. solo sirven si uno puede ser feliz ahora, hoy. Mientras Lima siga llena de humo se seguirá filosofando a martillazos.


Sigue el tema: el chino Hamann


Vista Panorámica - Viajeros

Compre leche pura nesura









Rígidos lamentos envueltos en tela.
Cabeza invisible.
El hombre sin sentido camina entre los cables
de baja tensión, buscando el último camino
que lo conduzca a algo bueno.

Rebusca la tuberculina en los cajones de sus amigos y no encuentra ni mierda
Enloquece, quiere más, ya no sexo ni dinero.
Sino algo más New Age. Abre un ojo queriendo ver a alguien más que esté feliz. Comienza a temblar como cuando baila.

Pasa la tarde moviendo caracoles hasta que se le ocurra pararse del suelo, usualmente al anochecer. Ya ni sé cuál es el chongo de los fines de semana. Todos nos hemos vuelto unos viejos astalkulo

Sí claro, la gente se la pasa hablando en sus pequeñas y hediondas esferas, esos idiotas ya se quedarán callados algún día.
"Miren y aprendan", les grita.

Se abotona mal la camisa y las viejas en la calle se ríen. Al tercer semáforo descubre que las pesimistas siguen mirándolo, mientras hablan de su pelo. Entonces recuerda que tiene pelo, se arranca un poco y regresa -un carro frena, "imbécil" gritan por ahí en una ventana detrás de anteojos negros. Mete su cabezq en el carro los coge, los tira al aire y despeja hasta el área enemiga, penal, tiro libre, posición adelantada, se caga de risa, el viejo de mierda sale del carro: un tipo grande, agarrado, veinte años, una perra de vestido rojo en el asiento de al costado, de unos quince. Seguro ir a comer, luego a tirar, luego a dejarla en su casa en San Boraj, ¿cuál es el gran plan, tío?- pero está lejos con las vendas ondeando al aire, ningún roboto deja el carro prendido por unos ray ban rotos en la pista para perseguir a un tío que corre con un puñado de pelos y se los tira en la cara a unas viejas de veintidós, lo que sea.

Lo único hermoso de esta especie son sus crías cuando no sobrepasan los tres años. Vamos a sacar unos polvos del mercado y a vomitar camino al mar, mientras paseamos en las estancias doradas del amo del mundo. "Todo el rock and roll es una mierda, todas las drogas métetelas en el culo, ya no quiero. Syb Barret y todos los locos del mundo, que sigan cavando en su ayacuchu. Somos estrellas y nos estamos alejando unos de otros hasta que daimao vuelva a aspirar todo este aire vacuo, toda esta música caliente." A veces vuelve para gritar eufórico que es el japonés afrikano que ha venido de vuelta a los túneles ocultos o un "no me jodan" de cariño.
A veces vuelve, siempre por más diversión.

Sangre a borbotones, el dolor, las hienas, las alergias, Borges, las enumeraciones caóticas, los carros de bomberos, the ego tripping at the gates of hell, la ceguera blanca, la playa en invierno, el asterisco novecientos once, nada de eso tiene ya importancia.

Línea recta hasta la flaca de los boredoms, la koala del ovnetan, kategoricamentesuperior. Ah verdad, ayer vi a henry spencer.

La necedad
La nesura
La recontra necesitud
La necelocotrónica
La neceadura
La nesura 2
LA NESURA.
eSTRAR NECIAZO NO ES TAN MALO, UN BUEN COMIENZA ES OLVIDAR.
El yankempó.
La nesura
La supernesura
La hipermetrotrofia cerebral

Viena, agonizo, deliro. En algún homenaje a Watanabe te encontraré y te diré que todo este tiempo estuviste aquí también.

Dicen que incluso dentro de su casa usa esas cosas con las que envuelve su cabeza. Muy pocas personas conocen su verdadero rostro. Algunos piensan que tiene sarna, otros que fue muy feo desde niño. Su mamá a veces lo saluda con un besito.


Extraído de: La importancia de las milésimas de segundo o la biografía de otro fanático de Yoshimi, the japanoise áidoru (apología al moniño du bronx a.k.a. moshi-moshimi-moshimú)

martes, 25 de noviembre de 2008

¡Hasta siempre Dios Girasol!


Wilder González (arrójate al vacío), del homenaje al músico compatriota recientemente asesinado en España Coco Cielo.

PETP 3 (dlrg2j509y dfgqe95u1 qioertj )

Wilder Gonzalez Agreda diciendo cosas acerca del otro mundo que cada quien debería sembrar en su propio cerebro. Tarde o temprano los demasiados también tendrán que imaginar ese otro mundo de seres reconciliados con LOS DEMÁS, la realidad, la naturaleza, el universo, el único fluxus, etc. Bueno y habla luego un poco acerca de su rollo musical, que particularmente me parece pajita, me gusta.
Pero igual, PETP KSMMMM!!!!!



Los aliens jodiendo, te vienen a salvar de ti mismo.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Raymond Queneau o el arte de escoger la otra cosa



Cuando uno escribe hay ideas y palabras que se repiten constantemente. Para no repetirlas uno suele utilizar sinónimos, metáforas, símbolos, metonimias entre otros recursos retóricos para hacer alusión a esa idea o cosa que nos invade, que también puede ser un sentimiento o una pasión.
De esta manera en todo texto aparecen isotopías: conglomerados de palabras o frases distintas que giran en torno a un mismo referente o tema. Así por ejemplo en un mismo texto pueden aparecer semáforos ambiguos, extrañas pelusas, inefables amaneceres y confusos adoquines para crear una isotopía de lo raro. A pesar que la historia narre la caminata de un transeúnte, una mañana cualquiera.

Mis amigos querían ir a tomar en otro sitio. Así que les dije que me esperen que iría a orinar. Entré en el local de al lado, por una puerta semicerrada en la que había un vigilante inútil. Adentro había un hombre enorme con cabeza cónica, pelada y blanca, con dos símbolos rojos y grandes tatuados sobre la oreja, de mirada amenazadora y fiera, pero calma y meditativa a la vez. Sus pupilas eran rojas y sus iris negras, parecían ojos de cuy o de paloma. "Hey tío, ¿por qué tus pupilas son rojas?" Se dilataron tanto al mirarme que por un momento pensé: "ya fui". Entonces comenzó a hablar en ruso y fingí entenderle con naturalidad, incluso con algo de interés. Todos los demás a nuestro alrededor seguían trabajando apurados, aunque contentos, ninguno pasaba los cuarenta años.

-¿Dónde puedo ir a mear? -le pregunté con un grito. Volvió a echarme una mirada feraz y pensé que tal vez había sido un poco vulgar, así que "a orinar, a miccionar", hice la pudorosa aclaración a pesar que nadie más voltió a mirarme. Este tío, con cabeza de bala de cañón, era el único que notaba mi existencia. Era el supervisor, un poco intimidante, había sido un militar o algo así. Me señaló un baño pequeño. Estuve orinando ahí con la puerta abierta, a ver qué pasaba y mi intuición no estaba muy lejana de la realidad: muchas mujeres de todas las tonalidades de piel y curvaturas pasaban en ropas muy ligeras, aunque de oficina por la puerta y por la ventana que tenía al frente encima de la taza del baño. No se me ocurría qué decir, todas llevaban unos sobres manila o folders e iban y venían sin notarme. Pasaron unas cinco chicas, me era difícil llevar la cuenta. Todas tan buenas que por ratos pensaba dejar de orinar y salir de caza una vez más. Pero no podía. Recordaba también que la gente me esperaba allá afuera. También habían hombres con ropa de vestir en computadoras, de hecho tenía uno al frente: era un hombre blanco con anteojos, común y corriente, camisa, corbata, pantalón, zapatos negros, frente a una pantalla de PC entre ambos que no dejaba de mirar perturbadoramente embelesado, motivo por el cual ni se percató de mi curiosidad, bien peinado, etc. Era un simio en una jaula invisible.

Cuando me disponía a subirme la bragueta, una mujer gorda, pero tampoco tan vieja, con un uniforme verde entró con un balde a limpiar el baño. Me vio el pene y sin mediar palabra alguna tiró el balde, el trapeador y me comenzó a masturbar de rodillas. No tenía tiempo para ese tipo de cosas, pero de todas formas me quedé ahí un rato, manoseándola y chekando un poco las formas ocultas y rollizas de su cuerpo. Al cabo de un rato me aburrí y la boté del baño para terminar de arreglarme.
Ya, listo, me miré en el espejo. Busqué en mis bolsillos y no había nada. Busqué en mi entorno y sobre el vano de la ventanita por la que miraba al simio blanco mientras orinaba estaban mis llaves y una billetera, que francamente no recordaba haber sacado esa noche, pero era la misma que siempre había visto en mi cuarto, así que la cogí.

Cuando llegué a casa vi que dentro de la billetera habían dos billetes de cien y varios otros de diez, veinte y cincuenta. Pero además habían unos recortes de revista con zapatos para dama y carteras. Lo entendí todo: la billetera era del tío tranqui que estaba frente a su PC. Había ahorrado para comprarle zapatos y carteras a su esposa por Navidad, incluso tenía los recortes ahí entre los billetes de varios modelos y colores de zapatos de taco y bolsos femeninos. Y yo había hurtado su billetera. Se la devolveré me dije: pero no sé dónde queda el sitio al que entré ayer. Con esto podré vivir un par de meses más y olvidé toda esa historia.

Creo que yo también trabajo sin saberlo para un conehead. Aunque no sé cuál es mi función pertenezco al sistema que ha diseñado para autoabastecerse con nuestros cuerpos/máquinas de producción. Supongo que lograré revelar estos misterios otro día. Hoy no es un buen día para entenderlo todo.

Llenen de árboles frutales los parques y jardines de sus ciudades SIEMBREN!!!


CUREN!!! YO LES DIJE QUE ELLOS TENÍAN QUE EXISTIR!!! QUÉ FELICIDAD, TODOS SANARÁN!!!