viernes, 8 de mayo de 2009



No tenemos que ser necesariamente parecidos a nada. Aquí estoy.

Odio el fútbol y si pudiese desaparecer un deporte de la tele, sería definitivamente ese rutilante show de los domingos, perfecto pretexto de incontables borracheras, y pondría cualquier cosa de calatas y polvos cremosos que reconcilien a los sexos.

Odio la homosexualidad y en general todas las modas y los destinos que el sentido común ha marcado tan tajantemente a esta humanidad imbécil, que por azar me ha tocado vivir con brutalidad. Odio también la heterosexualidad.

Odio el día de la madre y los fecundos pechos pesados de leche que no he de beber.

Odio la literatura japonesa y todas las pocas traducciones que zozobran en “mi idioma”, with stones like currar, follar y chaval.

Estábamos tomando un café cuando la tierra se pobló de serpientes.
¿Vamos a que te meta un polvo?, le pregunté con gentileza.

Odio el sida, los preservativos y los hijos todos y ya de las transnacionales y gobiernos no hablo porque no tengo francamente nada qué decir de ellos en esta hora biliar en la que malgasto el tiempo mientras te extraño y ahogo mi flotante nostalgia, inflada por tus silencios e inflamada por tu voz y mi fracaso tan humanista, tan idiota en todos los campos del saber humano, como por ejemplo todos esos innumerables y vergonzosos etcéteras que nunca he sabido cómo hacerte sentir; pero sobre todo en la praxis, en la que me he demostrado como un perfecto inútil, desde luego nunca más, nunca jamás revolucionaria.

Que para revolucionarios llamen a mi lavadora y su bulla de los viernes o a los taladros que el año pasado tuvieron a la city con el asfalto volteado patas arriba y a las congestionadas avenidas en un coma que todavía envidio.

Some trees are such beautiful things, like planets with pink oceans.

Poema a César Vallejo, con influencia bequeriana

Son muy alegres,
me llegan al pincho.

Salen en todas las fotos,
me llegan al pincho

Están en todas las locuras,
me llegan al pincho.

Son muy inteligentes,
me llegan al rewebo izquierdo.

Son mis compatriotas,
los quiero.

Son todos unos wachaffos hasta le culé,
los amo tanto y tan pendejamente.

Volverán las oscuras golondrinas… Yo qué sé.
A convertirme en un heraldo negro enviado por la muerte lalala.

¡Hay, golpes en la vida tan fuertes... ay, qué rico!
Hay sus quechis que caen taaan ricos.
Hay sus plagas y pestes y programas de tele, que nos hacen el callejón oscuro.
Y cada flake que está más loka, porque sí, sí, hay gente q está más loca que yo, de hechazo.
Y un culo de grises deambulando en todas partes sin saber qué pensar, ni qué hacer, etc.
Y ya pes, nos vamos a morir, ¿no es chévere?

Últimamente, ¿todo, no se ha vuelto muy lo mismo?
De pronto un día voy a estar desayunando con la reina de Inglaterra y cómo si las wevas voy a buscar un jabón en el baño de mi vieja y alguien por ahí va a gritar Dalí, Dalí el gris s concha, y se van a reír. Entonces volveremos a hacer un concurso de polichinelas y lo volveré a perder por estar ebrio y por cambiarme de ropa con Samia y vomitar, luego dormir, luego regresar en bicicleta pensando en todas las cosas que me aguardan los próximos dos años al costado de un ventolín y esquivar buses, custers, combis y autos que, ¿has visto cómo van? Están locos tío, acá todos están locos. Uh no ah, en todas partes déjame decirte. Puta madre, las culpas llueven y todos quieren encontrar al culpable, pero nadie habla del error, el cordero del alfa y la omega y todos los rollos, como el mío, como el de todos en realidad. Seh, soy unos de los principales menos sospechosos pero ya ni siquiera sé para qué escribo esto, ni qué finalidad cumple: insomnio, podría ser tal vez, en realidad quisiera dormir. Costumbre, creo que sí, usualmente llego, me pongo a ver videos, trago, chateo un toque con la gente, a veces me aburro de todos y desearía ser una persona nueva con cientos de amigos de toda la vida y yo qué sé, da igual. Hace calor. Acá es cuando me aburro, después de afanarme con la idea de dormir. Duérmete, duérmete suenan las voces de los que se van a quedar despiertos, de los que se van a quedar de este lado. Y yo me muero, me muero de cansancio, necesito dormir aunque sea solo para estar repuesto mañana y hacer más cosas. Todas las cosas importantes que tengo que hacer y que nadie más puede hacer (y que encima hago mal), solo yo. Yo yo yo.
-Porque yo soy Dios, ¿qué opinas?
-Ah, me parece un pocoyó tu comentario.

No he escrito nada de la época en que me sentía conectado con cualquier cosa o ser en el que pensara. ¿Qué podría escribir de eso? Nada, sería como escribir sobre los colores en braille. ¿No? Más furioso. Tengo que limpiar muchas cosas, tengo flojera y no quiero dormir. No quiero, no. Me siento solo, soy demasiado surrealista para dormir. Deutschland, Nora, pink muk, taxi, chota, kamita, oops, kamita is rock and roll all night long. Tengo estas palabras para ordenar el mundo y arreglar cada vida y cada consecuencia de mis actos, pero no puedo hacer nada. Solo puedo filmarme una y otra vez, viendo videos en los que vuelvo a aparecer. Y filmarme viéndolos, hasta que haya algo más que ver.

Me iría a la puta madre a sacar coalas bebés de las minas espaciales si al apretarlos tuviesen algo interesante qué decir. No sabes qué tan en bad me iría a todos y cada uno de esos pequeños escenarios irreales que harían que la vida fuese perfecta.

-Asu, qué rico, ¿qué estás comiendo, ah?
-Piernas de mogul y locro con bell’s saladitas en salsa golf. ¿Quieres?
-Yeah baby!

4 comentarios:

dnwyrd dijo...

sin comentario

RR dijo...

por esto de que todo es muy lo mismo como que leer y escribir aburre malazo

y lo demás también

hoy dijo...

todo lo demás broder, todo lo demás me está anijilandouk

Varinia dijo...

tienes sueño... no me gusta la canción "tu pones mis miriclorianos muy locos" pero me gusta el título