domingo, 25 de noviembre de 2007

MSN

Mucho se ha escrito sobre la discriminación
cultural, social y económica persistentes en la sociedad peruana. Poco han hecho
las autoridades del Estado o los ciudadanos corrientes para combatir ese estigma
de nuestra comunidad. Este informe muestra al país y al mundo que es imposible
convivir con el desprecio, que éste es una enfermedad que acarrea daños muy
tangibles. Desde hoy, el nombre de miles de muertos y desaparecidos estará aquí,
en estas páginas, para recordárnoslo.

Prefacio del Informe Final de la Comisión
de la Verdad y Reconciliación


Hacia donde deberían volcarse los esfuerzos y desvelos intelectuales es a eliminar el desprecio del humano por sus semejantes pues son el racismo, el sexismo, el espejismo, la segregación religiosa/política/clasista las que generan los problemas sociales que son sin lugar a dudas los que con mayor intensidad nos aquejan a cada uno de nosotros como individuos en muchas de las esferas o ámbitos en los que nos desenvolvemos.

¡Hey, despierta es tu mente (conciente + inconciente = supraconciente) la que está creando la realidad que vives!

Hago un llamado internacional a la integración de apocalípticos. Si nos es imposible integrarnos a la cultura de masas ya sea porque no nos gusta el olor a establo donde duermen los rebaños, por la frivolidad descarada y aburrida de lo simple y masivo o porque simplemente queremos seguir sintiéndonos nosotros mismos un toque más antes de ser convertidos en androides con código de barras o de nacer en un cuerpo clonado para servir a los perversos gustos de un Disney o cualquier otro wevón que esté esperando en estado de criogenia el momento en que el ego se haga finalmente inmortal para despertar y vigilar y castigar.

Integrémonos y no nos disolvamos, sino solo abramos el diálogo acerca de lo incómodo, lo subversivo, lo subconsciente, la mierda detrás de esta belleza, el fondo del asunto, el motivo de la úlcera, cerca de todo, del absoluto inefable que nos quiere y nos cuida, nos lo perdona todo, del suelo y la tierra en el cajón del refrigerador, de cada libro y cada rola y cada pobre que no puede ver con claridad allá afuera y sobre todo de ese afuera que parece no acabarse nunca ni se puede ver sino hasta que todos los faros de las calles se hayan prendido. ¡Despierta wevón(a), eres tú! Sí, tú y nadie más. Eres tú quien decide qué más va a suceder en esta historia.

No le hablo a la masa, como Zaratruetrue es imposible darle más de tres o cuatro palabras con sentido al populacho. Te hablo a ti que entiendes que en el universo hay un solo Ser que estás absolutamente solo en la cabina de mandos y con este timón que tengo en las manos, el pie en el acelerador.

Estas palabras son solo el pantallazo que habías programado para que te despierte en esta fecha. Para que maniobren y no choquemos con el meteorito que se les viene encima y, nada, lo esquivo y ya podrás pasar luego la eternidad durmiendo o meterte con tu nave en un cinturón de asteroides a pasear de una esfera a otra, viajando de sensación en sensación. Somos carne para el olvido.

La somaliberación es el proceso mediante el cual un individuo se libera de las drogas que lo tienen conectado a un sistema que le ofrece una vida absurda y confortable a cambio de su fuerza de producción.

Una vez liberado del sistema se pasa a ser programador del sistema. De mosca a araña en medio de la red. Uno está siempre dentro de un sistema que por el momento la mente subglobal no puede comprender en su compleja totalidad. Solo a través de análisis parciales y fuerza de voluntad se pueden encontrar las salidas a a cada uno de los laberintos para ratas.

Solo la mente global biotecnológica que articula cuerpo/mente/mákina en la red de redes podría realizar un análisis total de sí misma como metasistema pero no lo hará debido a su irracionalidad animal-bakteria.

Los mil ejércitos al fin reunidos para poder ayudar a caminar
a la anciana que quiere ir a ver su nieto,
los millones de cuerpos sumergidos en el fondo del ociéalon-e(léktrico)
para prender sus luces y salir en la noctámbula ciudad hundida,
los miles de millones de células que ansiaban una gota de agua para curar los efectos del soma y regresar al fuego puro,
el planeta herido cuya costra hoy cae a la hoguera, bosteza y se estira para desperezarse
en este nuevo amanecer que fue siempre y será: instante, instante, instante, instante…




-Está sucediendo ahora.
-¿Qué?
-Esto.
-¿Qué?
-La eternidad.



1 comentario:

El NeuroTransmisor dijo...

En el primer párrafo debería decir especismo (desprecio del humano por las otras especies). Word lo cambió por su propia cuenta. Me gusta más cómo queda espejismo en ese momento.